sábado, 18 de diciembre de 2010

Uno de tantos

Desde el suelo hacia el techo va rebotando el silencio en aquella casa en la que parecía haber alguien... alguien sin importancia, una silueta más que se difumina entre el gentío y la muchedumbre. Vaga, vaga hasta conseguir que el resplandor de las llamas, esas tan a conciencia plantadas en el candelabro, te alumbren y calienten. Bebe un poco de agua para aliviar el agobio que te produce el nudo de tu garganta, esa maltrecha de lanzar voces al vacío, aquella que el viento no pudo escuchar más por ser débil y parecer exhausta. No creas que por brotar de tus ojos cuajados zafiros vendrá antes a acompañarte. Ya es tarde y aún no ha llegado. Das un trago más y decides sentarte, te miras en el reflejo de la ventana mientras los truenos y la incesante lluvia parece burlarse de ti. El sueño finalmente acaba por vencerte, pero al poco un ruido te despierta. Sobresaltado abres los ojos...  pero ahí sigue tal cual estaba todo, nada se ha movido. Cierras de nuevo los ojos y piensas, no importa en qué, solo piensas...


86 años era la edad que hoy cumplías, habías preparado algún plato más que el tuyo, habías comprado ese mantel para este día, pero nadie fue a estrenarlo contigo, sentado en tu butaca te ibas tragando las horas a la vez que se enfriaba la comida y al candelabro se le derretían las velas. 
Si por ti hubiera sido, ese día te hubieras dormido mucho antes de lo normal con tal de que al despertar volviera a ser sólo un día más...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tonos tierra

La hoja cae sutilmente mientras reta al viento con sus bellos movimientos a que la recoja y la eleve de nuevo en un intento desesperado por no llegar al suelo. Ella no quiere caer, sabe de sobra que ahí en el suelo no gozará de su color verde, ni se alimentará de las historias de la gente que por debajo de ella pasa. Sentirá el duro y áspero tacto del asfalto y será merced de lluvias que la arrastren, de pasos que la pisen o de fuegos que la abrasen. Quizás alguien la encuentre y le parezca bella y la quiera utilizar como separador, entonces tendrá suerte porque así perdurará vieja y arrugada hasta que otra hoja más joven la sustituya.

Otoño. En tí comienza porque en ti termina, nunca me gustaste. Tu color marrón me hería dejándome triste y meláncólico. En tus tiempos yo fui arrastrado... recordarte era el pasaje hacia mis heridas. Pero como hoja afortunada me pusiste en buen libro. Caliente y acurrucada duerme mi locura en tus brazos... guarda silencio y no la despiertes que poco a poco me iré acercando para dormir yo con ella y así no hacerle más caso. Mi cambio coincidió contigo, motivo de sobra por el que desde este momento dejo de odiarte. La próxima vez que llegues e inundes de ocre mi vida te acojeré de buena gana, respiraré tu húmedo aroma y diré: Has vuelto.

sábado, 30 de octubre de 2010

La voz

Sonidos enlazados con dificultad, olas que rompen... que vienen y van sin ganas de quedarse pensando en nada qué pensar. Cumbres que custodiáis el eco, devolved la fluidez a sus labios. Preguntas bañadas con afecto... cuánto bien le hacéis a mi persona. Un cambio que no se ha podido evitar.
Pero ante la evidencia, evidenciada por las consecuencias, se resquebraja  el alma reduciéndose y simplifándose a la sutil neblilla de los fuegos fatuos, que como diluida por tu alrededor deja entrever la sorpresa que siente tu corazón al encontrarse con tal verdad.
Inevitable es para mí caer en esa espiral de desolación cuyos vórtces me repiten constantemente lo que mis oídos no desean escuchar. Y no tan importante es el qué sino el cómo...¿Cómo? Descriptible en realidad no es.Quizás muchos rodeos para decir:

"Gocé con la sorpresa que me produjo escuchar de nuevo tu voz"

domingo, 19 de septiembre de 2010

Por fin

Puede que lo que me venga faltando desde hace tiempo sea el escribir en el blog y si se me permite, el leer los textos de gente maravillosa que dedica su tiempo a expresar sus ideas.
Aquí encuentro cada día algo distinto, algo de lo que puedo aprender o algo que me entretenga.  Sentimientos desbordados, quejas con fundamento, imaginación sin límites... Muchas historias que poco a poco van formando una que es la mía. No debería haber abandonado este lugar durante todo este tiempo, que aunque no haya sido excesivamente largo, ha sido suficiente como para olvidar por momentos lo que ahora mismo me mueve... aprender y madurar no es algo que concierne a uno mismo exclusivamente, es parte de un todo en el que irremediablemente estamos inmersos, y todo no sería todo si le faltara algo. A lo que me vengo a referir es a que uno sólo, aislado mientas remueve lo que ya tiene manido no consigue otra cosa que estancarse. Abrirse al mundo (con cautela siempre) y escuchar a las personas que les rodean ayuda a comprender que hay muchas cosas a parte de lo que uno lleva en sí mismo. No conforme con las historias que me rodean, yo mismo quise adentrarme en este mundo sin ser consciente de lo que aprendía con ello. Ahora vuelvo a leeros y aprovecho para pediros perdón por ese tiempo ausente,  porque indirectamente me ayudáis a entender y en consecuencia a crecer como persona.
Después del diagnóstico que yo mismo elaboré para mí, y tras algunas entradas de auto-reflexión, encuentro la solución a muchas dudas sobre mi presente.
Hoy es uno de esos días en los que sientes que has aprendido algo. Muchas gracias.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Soy o estoy

Estoy bastante preocupado conmigo mismo. He comprobado que la regularidad con la que escribo en el blog cada mes se hace menor, puede que sea por que no dispongo de un ordenador sólo para mí, pero decir esto es echarle las culpas a algo que verdaderamente no la tiene. No consigo centrar mis ideas y en consecuencia no derivo conclusiones certeras, incluso dudo a veces de tener ideas. Se podría decir que mi cabeza es una especie de consomé sin fondo y no sé a qué se debe. Me empieza a hartar esta situación de insostenible estupidez en la que me encuentro.
Antes me sentía capaz de muchas cosas, me sentía seguro, me sentía fuerte, pero ahora toda esa fortaleza de la que presumía se me desmorona como un terrón de azúcar que se moja. He querido pensar muchas veces que no es que ahora sea débil, sino que soy más sensible, pero nada de lo que pienso me parece cierto totalmente. Antes era capaz de escuchar, entender, relfexionar y dar buenos consejos mientras que ahora sólo consigo escuchar y responder con palabras sueltas como "¡claro!" o acabar con expresiones como "¡en fin...!" Incluso a veces, mientras me están hablando, pienso en otras cosas y no pongo toda la atención que la conversación merece. Me enojo muchísimo conmigo mismo cuando esto me pasa porque no es realmente lo que querría hacer. Antes pensaba alomejor las cosas dos veces antes de decirla y ahora me las pienso siete, tantas que cuando quiero decirlas ya se me ha pasado el tiempo y no tiene sentido soltarlo. No quiero pensar que he perdido las cualidades de las que más orgulloso me sentía, pero reconozco que han aminorado bastante. Me parece increíble que el tiempo en lugar de darme más madurez e inteligencia, haya menguado capacidades que yo creía invariables. Intento esforzarme cada día en volver a recuperar lo que fui, pero no me sale con la misma fluidez y originalidad que antes.
Una cosa que no he perdido es el ser consciente de los cambios que se producen en mí. Siempre he sabido aceptar dichos cambios... considero que es importante vivir en armonía con uno mismo y aceptarse como uno es, pero... ¿por qué he de aceptar este cambio cuando no me ha traído nada bueno?
La situación se está prolongando demasiado y no quisiera que este cambio se hiciera permanente en mi porque no me gustaría nada de nada. Me prefiero como antes a como "soy" ahora. Lo pongo entre comillas porque no quiero decir aun que soy de esa manera ya que espero que todo esto sea una mala racha a la que, ya sea más tarde o más temprano, ponerle solución. 
Es muy difícil para mí llevar el dia a día de esta manera porque no se me quita de la cabeza en ningún momento. Ahora tengo muchas más dudas que antes. Yo mismo me cuestiono y yo mismo me contesto en un constante frenesí de incertidumbres que no tienen pinta de aclararse así porque sí.

Ausente

Algunas veces prefiero mantenerme ausente y otras me sale solo.

domingo, 29 de agosto de 2010

Extraño en la noche

Esa mañana el cielo estaba tan turbio como las ideas que desde hacia tiempo tenía en mente. Ese sería el dia en el que culminaría sus planes...

Todos lo conocían como un hombre bastante normal, saludaba cuando se encontraba con algún vecino, hacía las compras una vez por semana, era un buen cliente del videoclub. Joe era un hombre de estatura media, piel pálida, ojos marrones, pero corto y de constitución robusta. Nadie aparentemente tenía nada contra él pero sí se comentaba sobre algunas costumbres que tenía.
Joe salía de su casa los miércoles  a altas horas de la madrugada, caminaba y caminaba hasta llegar aun parque a dos kilómetros aproximadamente de su casa. cuando llegaba al parque le daba tres vueltas a la fuente con las manos fuera de los bolsillos moviendo los dedos, luego se sentaba en un banco y aprovechando la escasa luz de la farola apuntaba algo en un cuaderno. Ese mismo ritual lo repetía cada miércoles, siempre con la misma ropa, siempre el mismo paruqe, siempre las tres vueltas...  Uno de esos miércoles Joe se diponía a hacer lo que por costumbre hacía pero cuando terminó de dar las vueltas observó que había alguien en el banco dónde él escribía. No hizo nada al respecto, se quedó de pie mirando fijamente al individuo del banco como si de otro árbol se tratase. Esa situación empezó a incomodar a Jimmy, el chico que estaba sentado en el banco, y decidió marcharse. Se levantó y pensó que para llegar a su casa debía pasar cerca de Joe, cosa que no dudó un segundo. Poco a poco Jimmy se fue acercando a Joe, que lo seguía mirando fijamente. Cuando pasó a su altura notó que éste seguía moviendo los dedos de las manos. Le pareció un hombre extraño pero no le dio más importancia hasta que  miró hacia atrás y Joe seguía con su vista clavada en él. Durante unos días después Jimmy no podía quitarse de la cabeza a ese inquietante hombre que tanto le miraba, sentía curiosidad por saber quién era así que preguntó a algunos amigo y sólo pudieron contarle la costumbre que Joe tenía los miércoles. Esto inquietó aun más a Jimmy hasta tal punto de querer saber quién era, qué hacía, qué quería...

El siguiente miércoles fue un día muy frío, la humedad en las hojas de los árboles se había hecho escarcha y la luna jugaba tímida a esconderse tras las nubes. Esta vez Jimmy no se sentó en el banco. Buscó un sitio en el parque que estuviera oscuro para poder observar a Joe. Puntual como un reloj Joe llegó al parque y después de las tres vueltas a la fuente se sentó en el banco. Todo parecía desarrollarse como siempre pero no esta vez no escribió nada. Permaneció sentado en el banco menos tiempo del que acostumbraba y al irse dejó un pequeño trozo de papel. Jimmy fue corriendo al banco antes de que el viento se llevara el papel, lo abrió y vio una secuencia de números... 10-9-13-13-26. Jimmy se quedó perplejo al encontrase eso escrito. ¿Sería un número de teléfono? ¿Una especie de acertijo? fuese lo que fuese jimmy cada día se sentía más atraído por saber quién era ese hombre, pero tendría que esperar al siguiente miércoles para obtener más información.
Y llegó la noche del miércoles... Jimmy estaba de nuevo escondido, viendo que hacía esta vez Joe, para su sopresa, no dio las tres vueltas a la fuente, fue directamente al banco y dejó otra nota, esta tenía más contenido que la otra; "Avenida 4ª nº 78 Joe Brown [A1B2]". Jiimy cogió su coche de inmediato y fue a la dirección que Joe había marcado. Cuando llegó dudó de si entrar en el edificio o no, tenía ante sus ojos una residencia psiquiátrica, pero pensó en que si Joe le había mandado allí, sería por algo. Entró y pregunto a Joe Brown. La recepcionista buscó en el ordenador, miró a Jimmy extrañada y llamó por por teléfono. A los dos minutos el director del psiquiátrico estaba allí invitando a Jimmy a su despacho.
   - ¿Qué interés tiene usted sobre Brown?
Jimmy era un chico inteligente e intuyó que si le contaba el por qué había acudido allí, no le darían información.
   - Querría saber qué relación tiene con este lugar, hace poco me enteré de que era familiar mío.
   - Joe Brown fue paciente de este centro psiquiátrico durante ocho años, llegó por traslado de otra residencia en la que no había medios para tratarlo. Lo recuerdo muy bien, por que no tenía ninguna similitud con los pacientes de auí en cuanto a su enfermedad. Mira chico, aquí la mayoría de los que llegan lo hacen dormidos o en camisas de fuerza, pero Joe no. Él llego andando traquilamente, no parecía tener problemas... pero los tenía. Joe presentaba cuadros psicóticos obsesivo compulsivo, trastorno de la personalidad y esquizofrenia. Pero lo extraordinario era que esos problemas salían a la luz en esporádicas ocasiones y cuando lo hacía se volvía un persona muy violenta que decía cosas sin sentido, cambiando la voz...
   - ¿Qué pasó con él?
   - Escapó...
Jimmy ya sabía quién era pero no qué quería. Todavía quedaba por descrifar una cosa... los números. Mirando la segunda nota reflexionó sobre qué podría ser eso de A1B2. Sin saber a dónde iba a llegar escribió el abecedaro del mismo modo que Joe había comenzado la secuencia. Una vez terminado cogió la primera nota y escribió debajo de cada númeo la letra que correspndía... "10-J 9-I 13-M 13-M 26-Y" Era su nombre, ¿qué podía querer de él un loco? Esperó de nuevo al miércoles para ver a ese hombre, esta vez estaba más asustado, sabía a lo que se enfrentaba. agazapado entre los arbustos esperaba intranquilo a que Joe apareciera, se estaba retrasando más de lo normal, la espera empezaba a angustiarle. Cuando cansado de esperar se levantó y emprendió el paso, una mano que agaraba un pañuelo impregnado en cloroformo le agarró fuertemente la caeza hacíéndole respirar del pañuelo. Jimmy quedó dormido. Cuando despertó estaba atado a una silla situada en el centro de una habitación acolchada. Las paredes eran blancas y en ellas Joe escribía todo lo que sus voces le decían. La habitación estaba hundida en el más profundo silencio. De repente Joe entró por la puerta;
   - Entonces, ¿tú eres Jimmy? ¿No me he equivocado verdad?
   - Sí, soy yo ¿qué quieres de mi?
Joe miró con desprecio a Jimmy mientras movía la cabeza de lado a lado como si estuviera decepcionado con él.
   - ¿Qué quieres de mi? ¿Qué quieres de ti? ¿Qué quiero de mi? ¡Preguntas absurdas que no llevan ningún lado!
   - ¿Quién eres?
   - ¿A caso no te lo han dicho ya? Soy joe Brown- dos segundos de silencio, una sonrisa desencajada y una voz extravagante- el loco... el más loco de todos los locos.
   - ¿Por qué me tienes aquí maniattado?
   - No se, así me apetecía y así lo he hecho. ¿No estás conforme ?
   - ...
   - Aprovecha ahora que puedes hablar, a ver si logras convencerme para que no te haga nada.
   - Ahora,  ¿estás en esos momentos de locura o me habla el Joe cuerdo?
   - Adivínalo por tí mismo...
Joe abrió la puerta y salió de la habitación. Jimmy era consciente de su inestable situación. Se encontraba a merced de alguien que no era normal, alguien que podía hacer con él lo que quisiera. De repente Joe abrió la puerta con agresividad cargando un maletín de cuero blanco.
   -  Jimmy, hay algo en mi que no quiere hacerte daño pero... ¡Se me acabaron las pastillaas! Jajajaja. Te dige que aprovecharas esa cpacidad tan bella de hablar... ¿Lo hiciste?
   - Estoy encerrado aquí sólo, ¿con quién quieres que hable?
   - Con tus voces... ¿No tienes voces?
   -  Yo no tengo de eso, no soy como tú.
   - Mala suerte! ...
En ese momento Joe se acercó a Jimmy y le susurró algo que nunca olvidaría "mis voces te han elegido". Ninguna palabra sonó más en esa habitación. Joe agarró a Jimmy por la cabeza y cogió cuatro puntiagudas agujas del maletín.
   - Mira bien mi cara, luego quizás no puedas ver más...
Inmovilizó la cabeza de Jimmy y clavó dos agujas en cada párpado. Jimmy gritaba desesperadamente mientras Joe empujaba las agujas hasta quedar a ras de la piel. Jimmy gritaba e insultaba a Joe mientras éste reía diciendo:
   - ¿Las sientes? Es como acupuntura pero sin fines terapéuticos.
Joe buscó de nuevo en el maletín. Esta vez sacó diez agujas un poco más gruesas que las otras y atravesó cada uña de Jimmy. Una por una fue clavando las agujas en los dedos.
   - ¿Escalofríos?
Jimmy jadeaba y lloraba, no podía abrir los ojos, los dedos le quemaban. Se arrepintió mil veces de haberse interesado por el extraño hombre del parque.
   - ¿Te han contado alguna vez para qué sirve un cúter? yo le he encontrado nuevas utilidades.
Joe acercó su cara aJimmy, sus alientos se confundían en un mismo espacio, sus narices estaban pegadas. Joe agarró delicadamente el cuello de Jimmy y con la situleza del reptar de una serpiente pasó su lengua por sus labios... éste le respondió escupiéndole.
   - Sólo quería provocarte un poco de... asco!!
Se puso detrás de Jimmy y con la mano derecha le agarraba el labio a la vez que le tiraba hacia atrás hincándole las uñas. El corazón de Jimmy empezó a latir a destiempo cuando escuchó la hoja del cúter salir del mango. joe tiraba con fuerza del labio, se había descontrolado. Hizo un preciso corte en la encía superior de Jimmy, de lado a lado. Después se colocó enfrente y le desgajó la ropa. Le dejó completamente desnudo. Volvió a buscar en el maletín para sacar dos enormesc clavos de unos siete centímetros cada uno y un martillo.Por el cuerpo de Jimmy corría la sangre libremente, manchando el suelo, la silla y las manos de Joe. Se quedó un tiempo observando la agonía de Jimmy que estaba ya aturdido. Cogió uno de los clavos y pasó la punta por el cuerpo de Jimmy, desde la frente hasta los pies.
   - Dímelo tú... ¿dónde?
Jimmy gemía, el miedo le invadía, el dolor que sentía en ojos, dedos y boca era insoportable. Deseaba que la tortura acabara ya pero él no podía hacer nada.
   - Bueno, ya que no me proporcionas ideas, tendré que pensarlo yo. Vamos a ver, tengo dos clavos, el cuerpo humano es simétrico entonces, tengo que clavarlos en un lugar dónde no sea mortal y dónde no te haya hecho nada.
Agarró los pies de Jimmy y acarició sus piernas hacia arriba hasta que llego a la ingle. Apretó con el dedo pulgar y notó un tendón y dos huecos, arriba y abajo.
   - Abajo!!!- gritó Joe a la vez que clavaba ferozmente los dos clavos en la ingle a  Jimmy.
Rápidamente agarró un cuchillo de cocina del maletín y a la vez que gritaba- Uno maaaaaas!!!- se lo atravesó por el ombligo y empujó hasta arriba hasta chocar con el esternón. Lo dejó clavado.

Jimmy murió de una forma cruel a manos de un loco que desde ese día da una vuelta más a la fuente del parque.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Proyectos que evolucionan

Muchas cosas que contar en esta entrada.
El Proyecto R se quedó en ese esperado sí, y como era de esperar fue adelante. A la semana más o menos de darme mi padre el consentimiento, mi cabeza ya estaba adornada con 38 rastas. Al principio, el dormir me resultaba extraño porque las notaba en la cabeza pero poco tardé en acostumbrarme. Todos los días al levantarme cogía mi aguja y me arreglaba las rastas que podía ver en frente del espejo... las raíces y las rastas de atrás eran trabajo de Almudena. Ya algunas personas me habían visto con las rastas y distintas opiniones sobre ellas se volcaron sobre mí. A unos les gustaba, a otros no, otros recordaban mis rizos...

Un día como cualquier otro, estando yo con dos amigos en un parque, uno de ellos, Carmen, se acercó y miró una de mis rastas:
    - Álvaro ...!!
Al mismo tiempo que Carmen decía mi nombre, un escalofrío se implantó en mi estómago. noté cómo cogía algo con mucha suavidad, me lo enseñó, lo aplastó y crujió. en un segundo deseé mil veces que lo que Carmen había cogido fuese una rama o cualquier otra cosa, pero no fue así. Hizo el mismo gesto de nuevo, en el mismo lugar de mi cabeza, el mismo proceso... Cric!! Me había quitado dos liendres. Le dije que me mirara bien y me informara y entonces fue cuando vio al desgraciado parásito. Fuimos rápido a mi casa y mi madre no estaba allí. Me sacudía la cabeza en la bañera y vi cómo caían indistintamente liendres y piojos. Carmen, viendo el asunto, no dudó ni un segundo y se cortó la suya. Yo, desesperado por la situación, cogí las tijeras, agarré la rastas que mas me gustaba y la corté. De inmediato miré dentro de la rasta y encontré tres liendres. Dios sabe que de haber habido una solución no hubiera hecho lo que hice. Le pedía a Carmen y a Rafa que me cortaran todas las rastas... y así fue.

Una vez sin rastas y sin piojos, se me quedó un vació enorme en el estómago. Tanto tiempo deseando las rastas para que a las dos semanas de hacérmelas, tener que cortármelas por haber cogido piojos. No me ha dado tiempo si quiera a hacerme una foto en condiciones. Pero de todo se aprende. No volveré a plantearme el hacerme las ratas otra vez, no porque piense que son un foco de parásitos, como piensan algunos, sino porque sería llevarme todo el día con la psicosis de "los voy a coger otra vez", además tendría que dejarme crecer el pelo de nuevo y no me apetece.

Como solución a toda esta frustración a la que me llevó el cortarme las rastas he decidido dedicarme en mi tiempo libre a hacerlas y arreglarlas. Ya tengo algún que otro cliente y parece que la cosa marcha bien. Es curioso cómo lo que parecía llevar a una dirección termina llevando a otra. El Proyecto R ya no es lo que era., ha evolucionado.

martes, 17 de agosto de 2010

No me encuentro

Desde pequeño pienso que en mi hay algo, no se como llamarlo... ¿diferente? ¿especial? ¿malo? Nunca me paré a intentar conocer qué había en mí y ahora se me viene a la cabeza que eso puede ser lo que tanto me machaca últimamente el ánimo. Ocasiones se han dado en las que quise achacar ese algo que hay en mí a mi orientación sexual, supuse que debía sentirme especial por ello, pero engañarse a uno mismo no resulta eficaz, es más, tampoco es un engaño, era como si me encontrara con una pared muy alta a través de la cual quisiera pasar y me inventara una puerta a la vez que daba media vuelta para evitar abrirla, lo que a mi parecer es peor por que terminaba siendo todo una chapuza que no llevaba a ningún lado.
Otras veces, tras la pesimista búsqueda de mi qué he creído encontrar la solución... la marcha infernal de la secundaria trastorna aún mis nervios. El odio, el rencor, el asco, el miedo, la burla convivieron en mí envenenándome poco a poco. Fueron tres años de mi vida en los que e fueron acumulando malos sentimientos, deseos cargados de ira, pensamientos vomitados por la mente mas ruin, mezquina y despiadada. Pero nunca me asombré de lo que mi cabeza podía crear, es más, me producía un enorme placer imaginarme sufriendo infinitamente a las personas que me habían hecho sufrir. Puede parecer comprensible, pero después de años la ira sigue siendo la misma, incluso ha crecido.
Pienso detenidamente en esto que acabo de decir y me doy cuenta de que la parte de mi cabeza que drena mi maldad no empezó a fallar en tiempos de instituto, tengo recuerdos anteriores de las cosas que se me ocurrían. Pero de todo esto se ocuparía la policía si yo llevara a cabo de algún modo u otro lo que pienso [No me refiero a matar necesariamente]
El problema es que todo está en mi cabeza, nada sale de ahí, sólo se remueve y se intensifica. Al ser así temo la idea de emprender una lucha conmigo mismo con el fin de encontrar un remedio, no por el mero hecho de ser una auto-lucha, sino por tener dudas sobre cómo puede acabar esto. Es muy difícil solucionar un quebradero de cabeza cuando es ésta la única herramienta para ello. No quisiera por nada del mundo perder los estribos en el camino y sucumbirme a la locura. Hoy por hoy YO digo dónde y cuándo... ya descubriré el porqué.

sábado, 7 de agosto de 2010

Lo que hay ahora

Se me fueron las horas y con ellas los días. Estoy esperando el tren que me saque de esta estación llena de mugre en la que me encuentro, mugre que yo mismo acumulé sin darme cuenta. La misma mugre que me mantiene ahora pegado al suelo y me imposibilita la capacidad de actuar. Estoy confundido, al principio intento saber en qué tren debería montarme, luego me cuestiono el poder hacerlo. 
No quiero quedarme aquí estático, quiero evolucionar al igual que lo estáis haciendo ustedes. Deseo con todas mis fuerzas retomar aquello que en su día fue tan grande, no dejarlo en el olvido ni conformarme con lo que hay ahora.
Pero tampoco quiero decir nada antes de tiempo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Diagnóstico

Tacho indeciso las primeras lineas de todo lo que escribo, oscilan los pensamientos, se tambalean las conclusiones.
1-STOP ÁLVARO... Soy esa voz que tanto tiempo estuvo en ti, aquella que te abrió las puertas que parecían difíciles de abrir, la que te descubrió y la que descubriste, esa misma que analizó cada detalle, cada matiz, cada aspecto de tu personalidad... ¿por qué no me escuchas?
2-No supe que querías contarme algo...
1-Pues para un momento, arrímate a las letras como siempre te ha gustado hacerlo. Mira en tí y luego podrás mirar a tu alrededor... ¿a caso no lo recuerdas?
2- ...
1-Me sorprendes Álvaro, tú que siempre tuviste algo que decir, a ti que no te faltó una buena respuesta... ¿qué pretendes decirme con el silencio?
2- Quizás me sienta bien en el silencio...
1- Antes era allí, en el silencio, donde hablábamos y solucionábamos nuestros problemas, donde me escuchabas con claridad... ¿Ahora me escuchas verdad?
2. Sí...
1- Pues permíteme proponerte una cosa. Búscate al día algún rato en el que podamos ponernos de acuerdo para aclarar lo que nos pasa. Utilicemos este Paraíso que inventamos. Si algún día piensas que no tienes nada de qué hablar conmigo, no te preocupes, lo sabré... mas no faltes a la cita. Exprimiremos todos los interrogantes. Vamos a solucionarlo!!

jueves, 22 de julio de 2010

Puto ordenador

Si encuentra irregularidad en las entradas, comprenda que es porque mi ordenador se niega a permanecer más de media hora encendido.

miércoles, 14 de julio de 2010

La transformación es inminente

El júbilo está en mi interior, no puede para. Nunca jamás un SI resonó tanto en mi interior. Tras meses de espera, por fin lo he conseguido, el Proyecto R ha sido aprobado.
Después de un tiempo temiéndole al NO, me armé de valor y decidí preguntarle a mi padre si podía hacerme las rastas. El silencio duró un segundo y luego asintió con la cabeza. No me lo podía creer, tanto tiempo esperando su permiso, tanto tiempo deseando tenerlas, imaginando cómo sería tenerlas y ya están a la vuelta de la esquina.
Como bien dijo una desvelada "parece ser que no es un capricho" y toda la razón le doy... El 23 de febrero comenzó la locura y como era de esperar, en mi blog, tenía que quedar presente. Tan presente quedó que cuando me vine a dar cuenta me vi obligado a crear una nueva etiqueta llamada Proyecto R, en la que metería todas las entradas que hablaran de rastas.
Estoy escribiendo la entrada que tantas veces he deseado escribir, aquella en la que os comunicaría a todos el poco tiempo de vida que le quedan a mis rizos. Lo que comenzó por una simple conversación de rastas, termino por ser una etiqueta en el blog, un elaborado proyecto, un difícil propósito.
Ya me he planteado la posibilidad de hacer rastas a la gente, pero todavía es eso, una posibilidad sólo, quizás un día me dé el chispazo y termine haciendo rastas... por ahora llevo hechas tres. La primera fue a Laura y las otras dos a Isa, a la que le salieron unas rastas muy bonitas y de las que me siento muy orgulloso. Os dejo una foto de las rastas de Isa y a la espera de la foto de las mías.

viernes, 9 de julio de 2010

¿Y ya está?

Responde preguntando, y tu te quedas cuajad@ y piensas cosas como... ¿Te parece poco? Y lo cierto es que tienen razón, no es para tanto. Nos creamos un velo de inseguridades sobre la posible reacción y después descubrimos que no pasa nada. Tal cual, no pasa nada. Deberíamos replantearnos esa curiosa cuestión de "cómo le va a sentar" porque puede que quedemos nosotros más impresionados que ellos al ver su definitiva reacción. Pero se sacan fuerzas, se aprietan los dientes y lo sueltas como el que suelta la mochila cuando llega del colegio [os acordáis?] Y el tiempo parece pararse... se crea como un vacío infinito en tu estómago que sabes sólo puede llenar el primer sonido que salga de su boca, ese que te diga tan tranquilamente ¿Y ya está? A partir de ahí las palabras salen solas, no merece la pena callarse y dejar a medias una conversación así, se debe aprovechar. Momento por momento consigues quedarte más relajad@ de lo que estabas antes. Sabes que has dado un paso importante. Te deja la bendita sensación de haberte quitado una espina, pero una espina la cual notaste que tenías justo en el momento que notaste que ya no estaba. Ahí es dónde te das cuenta de lo acostumbrad@ que estabas a llevar esa carga y a cómo viene de bien una conversación con los padres.

¿Realmente estamos tan convencidos de que la homosexualidad y la bisexualidad están bien vistas? Puede que superficialmente sí. Mucha gente lo afirma convencida y no se lo discuto. El problema aparece cuando los mismos que padecemos discriminaciones por la sociedad le damos a ello la importancia que la misma sociedad quiere que le demos. O si no por qué la mayoría lo cuenta a una persona con confianza y lo primero que le dice es "no lo digas". ¿A caso es malo, somos antinaturales, estamos enfermos? Muchas veces pensé que el pedir que lo que has contado no se sepa era un modo de protección, la conclusión a la que llegaba era que ante un "NO a la homosexualidad" yo aparentara un "SÍ, soy como tú". Pero así no consigo más que mi propio aislamiento, quedarme estancado en la cobardía de enfrentarme a ello con la cabeza alta. Hoy aporto el pequeño grano de arena que sumado a los demás consigan abrir la conciencia de la gente.
Mirando hacia adelante

NOTA: la palabra bisexualidad me sale subrayada como si fuera un error lingüístico, si no comprobadlo. Que horror!!

miércoles, 7 de julio de 2010

Semilla en la tierra

Duele, la vida como puñal hay veces que duele, y nada tiene que ver con tu boca que hecha para besar hay veces que muerde, que anuncia cordura y a veces se vuelve loca. Y duele porque la piel no es materia inerte, duele por que el querer es dolerse a veces. Tiembla, la vida con miedo hay veces que tiembla y nada tiene que ver con el aire que mueve tu ropa en noches de luna escueta, que aprieta, suelta y evoca y me enloquece y tiembla por los latidos que tú provocas y también porque el querer es temblar a veces. Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas. Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas. Y yo aquí sigo en mi trinchera corazón tirando piedras, contra la última frontera, la que separa el mar del cielo del color de tus maneras, la que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra. Y no me pidas tanto corazón que tengo poco aire en el pulmón, lo que tengo es un castillo en el cielo. Si viene la guadaña a mi rincón enjuágame la frente en tu sudor y le das un beso a todos si me muero...Ríe, la vida como volcán hay veces que ríe, y nada tiene que ver con el tiempo. Se ríe porque para ella somo tan leves como el humo azul que del pudor se desprende. Que ríe porque tu llanto se lo merece y también porque el querer es reírse a veces Vive, la vida por compasión hay veces que vive y nada tiene que ver con la muerte, y cuando llegue ese instante déjame verte, que no hay mayor libertad que tenerte en frente, y que nadie sea absuelto por no quererse, y vive porque el querer es vivir con creces.

Premio

Por lo visto esta sociedad a la que todos pertenecemos también tiene sus formas de difundir algún tipo de noticia. Sorprendido por un comentario que me dice que tengo un regalo esperando me meto en el blog de la persona que me lo dejó y veo que tengo un "premio". Se trata del Premio Dardos, conocido entre los blogger para ayudar a la difusión del arte, la literatura, los valores éticos y culturales. La cosa es que el que lo recibe tiene que darlo a otros quince blogs y ya que a mi me ha llegado, a mi me toca la responsabilidad de darlo. Así pues hay van mis preferidos.

Palabrafernalia
La Persistencia de la Memoria
El Camino de Regreso
Desvelos a Media Noche
Desde mi Balcón a tu Ventana
19 días y 500 noches
... a orillas de qué?
Ni sumisa, ni devota... Linda, libre y loca
Cielo
Escalera de Vidrio (en pausa)
Quiero que entiendas y que no olvides
Un destello de felicidad
¿Y qué es Hécuba para él?
Moriría por ella

martes, 6 de julio de 2010

Ganas

Tengo el filtro de la imaginación dañado. O eso o es que realmente no me apetece ponerme en el ordenador con el calor que la pantalla desprende a escribir algo que no se si saldrá bien. Me pasa algo parecido a lo que le pasaba a una amiga de blog. Sé que tengo cosas que contar, el problema es que las cosas no tienen ganas ahora de ser contadas. Ahora quiero dedicarme un poco a descansar y pasarlo bien, ir alimentándome de vivencias y peripecias para luego contarlas. Pero las ganas es algo que no podemos controlar. Hoy digo que dentro de unos días no tendré ganas de escribir, sin embargo estoy pensando que hoy tampoco tenía ganas y es lo que estoy haciendo. Quizás mañana tenga menos ganas de escribir y quiera escribir de nuevo sobre ello, pero no creo, de eso sí estoy seguro, lo que se repite se vuelve rancio y manido. En fin, me apetece fumarme un cigarrillo y dejar de pensar en qué estoy escribiendo y qué escribiré. Me voy a escuchar música

domingo, 4 de julio de 2010

Después

La turbia silueta de la utopía desgarrando de nuevo mi techo azul

sábado, 26 de junio de 2010

Tengo órdenes mejores

Acércate a mí encendiendo el aire con tu mirada, ésa que brilla los días en que la claridad trepa por tus suaves mejillas y se acopla con el rosado de tus labios. Pálpame lentamente agarrándote a mi espalda para no caer en el frenesí de los impulsos y enreda tu pasión con mi delirio en el giro desenfrenado de nuestras almas desbocadas. Ordena a tu cuello que no me tiente, yo a mis brazos que no te clamen. Deshaz la cama, mi pelo, mi ser... Tapa mi boca con dos dedos mientras merodeas con tu nariz el perfil de mi rostro, incendia mis labios no dejes que se hielen. Permíteme ser quién deslice la mano por tu suave pecho para luego inclinarme e ir recorriendo el hundido camino hasta tu ombligo Déjame descansar en ti, sintiendo la armonía de tu piel sobre la mía, regocijándome de saberte conmigo sin más ruido que el tic tac del reloj. Empújame contra ti y deleitame con un beso, de esos que saben mejor al rato de darlos y que te crean necesidad de dar otro. Convierte todo mi yo en tú.
No me dejes mañana al relente del nuevo día, expande tu mano y tapa con la sábana nuestros cuerpos que para ser no hace falta tener. Estas en el vació que hay entre mi cuello y mi pecho, en el hueco de mis dedos, en las curva de mis ojos. Olvida lo que pude decirte ayer, nada es cierto, todo es verdadero, quizás me lo inventé, a lo mejor mis ganas jugaron conmigo, puede que hayamos echado un pulso entre mi deseo y tu excepción. Hoy te digo esto, mañana  tal vez te diga que me gustas...

miércoles, 23 de junio de 2010

San Juan

Hoy el sol se retrasa en esconderse, maña se apresura en salir. Así es, la noche de San Juan, aquella con menos horas de sombra, aquella en la que se alzan las hogueras en las playas llenas de gente que las saltan y arrojan papeles al fuego con buenos deseos.Siete es el número de olas que dicen hay que saltar para no se qué. Pero dejando al margen las costumbres esta noche para mí tiene algo especial...

Todas las noches son aparentemente iguales pero no es así. Cada una se diferencia de la otra en algo de tiempo y ésta precisamente es la más corta. Siempre me ha fascinado este día precisamente por eso. Recuerdo una canción  llamada Amor de San Juan que decía algo así como : tu te imaginas que no saliera mañana el sol por ningún lugar, que este momento tan sólo nuestro se hiciera eterno en la madrugá... Para mí este día tiene mucho embrujo. Es como una noche que se nos brinda corta sin más explicación. 

Esta noche el reloj de sol comenzará su jornada más temprano, las tinieblas migrarán antes llevándose con ellas la tristeza de las sombras. La lujuria deberá apurar su tiempo si no quiere ser descubierta por el reflejo de los rayos del sol en el rocío de las flores. Los besos serán más apasionados hoy que el tiempo se escapa más que nunca. La luz de la luna rozará sutilmente nuestro rostro en un intento precipitado por quedarse a escuchar el armonioso sonido de las olas rompiendo a nuestros pies. El alba y su precocidad nos traerán los sones del nuevo día dejando atrás la intensa noche en la que el tiempo se hizo el bien más preciado

lunes, 21 de junio de 2010

Y recordó tiempos distintos

Llegó a casa después de una mañana de paseo por el parque. Se sentó en el césped y esperó a que pasara un poco el tiempo. Tenía la mañana libre y no tuvo mejor idea que disfrutarla así. Sacó un cigarrillo, cogió aire y emprendió de nuevo la marcha. De camino a su casa pasó por supermercados... "Recuerdo cuando se estaban construyendo, pasaba a menudo por aquí para ir al colegio cuando iba con mi madre en la moto, cada día el edificio crecía más hasta que se completó y se borró parcialmente la imagen de la zona sin construir" Se daba cuenta de que el tiempo pasaba muy rápidamente, su vida se había convertido en un soplo desde que empezó quinto de primaria, todo había empezado a ser más rápido desde ahí. Antes podía ordenar sus recuerdos poniéndole a cada uno fechas, ahora no podía decir con certeza si eso había pasado en un año o en otro. El tiempo se le iba montando poco a poco en la espalda... y no lo llevaba tan mal

viernes, 18 de junio de 2010

Vivo en libertad

Se rompieron las cadenas que me ataban al bolígrafo. Ahora comienza el descanso esperado durante tanto tiempo y la euforia acumulada de tantos días porque esto acabara se desata como el viento de un huracán. No puedo guardarme la sonrisa, corre por mi boca sin mi permiso contagiándome de su positividad. Las ganas de vivir me invaden y Mónica me acoge con su voz. Ella vive en libertad, yo es eso lo que siento.

jueves, 17 de junio de 2010

Hoy o mañana?

Primero los cimientos, luego la planta baja y después... pues la segunda, la tercera y así sí se puede construir un edificio. Vale, lo admito puede parecer obvio pero es así, las cosas se empiezan por el principio, a nadie se le ocurriría jamás echar antes el filete que el aceite, aparte de por la mirada que te echaría MAMÁ por que no tiene sentido es estúpido, o me vais a decir ustedes que os pondrías los pantalones antes que lo calzoncillos, o el zapato antes que el calcetín, en vez calcetines íbamos a necesitar sacos. En fin que las cosas se empiezan por el principio, no hay nada más que ver a estos que durante todo el curso han dejado volar su mente hasta lo más profundo... tan profundo tan profundo que se estampan con el suelo, por que alguna vez tenían que tocar suelo, no podía ser infinitamente profundo.Y es que no podemos pretender aprobar en unos pocos días lo que no hemos aprobado en nueve meses... hay quién lo consigue, pero muy pocos. Tomémonos las cosas en serio desde el primer momento porque pude ser que el dejarlo para más tarde suponga el no poder hacerlo luego.

miércoles, 9 de junio de 2010

Muy poco

Por fin puedo contar los exámenes que me quedan como a mi me gusta... con dos dedos. Y es que en estas dos últimas semanas se han unido el agobio que produce el estudiar para los exámenes finales y las ganas de descansar, de salir a la calle sin importarte lo que TIENES que hacer. Querida goma, pronto te enfriarás en la recóndita esquina de la cartuchera. Bolígrafo, ya no derramarás más tu sangre azul. Despreciable despertador, este verano gritaré yo más que tu. Nubes impertinentes que hoy os habéis adueñado de los cielos, aléjense y déjenme ver el sol. Pronto dejaré de contar minutos hacia atrás y me tiraré al lugar dónde la rutina llora solitaria y desconsolada, la pisotearé y dejaré de escuchar sus murmullos.

Azar... domíname.

jueves, 3 de junio de 2010

Libre interpretación

Te besa el interior y anida en ti como alondra escapando del frío. A veces se hecha en falta de tal manera que el reencuentro, además de esperado, se hace deleite de los sentidos. Cuando las manos son inexpertas puede no salir bien, más cuando la práctica se hace rutina, no hay quién pueda decir NO. Te enciende por dentro, más el calor es efímero y de igual modo que llegó a ti, se escapa, pero a su paso ya te impregnó de su sutil esencia. Va embriagándote poco a poco, haciéndose notar cada vez más y más. Tus pensamientos se precipitan paulatinamente sin dejarte tiempo para ponerlos en orden. Hace que el alma se meza al son del caprichoso sonido del ánimo, mezclándose a la vez con los armoniosos olores que emergen al contacto con el fuego.
La cama es fiel remanso para el descanso, tras la huella que deja a su paso.

sábado, 29 de mayo de 2010

Memorias, años y café


Hoy miré al cielo y me gustó lo que vi. Todo mantenía una equilibrada armonía. Las golondrinas hacían peripecias bordeando las esquinas de los edificios, las tórtolas iban de una palmera a otra, los gorriones adornaban el cielo con su diminuto tamaño y sus voces agudas.
Me acordé de aquel día en el que tumbadas sobre el césped,  le inventábamos forma a las nubes. La brisa que hoy corría por las calles era la misma. La misma que mecía las cadenas del columpio que tanto hacía reír a los niños. Pero el tambaleo del columpio no suena igual que antaño, ahora chirría igual que chirrían nuestros huesos. La nieve cubrió nuestras cumbres y dejó atrás el soplo de vida que nos prometimos, los niños ya no ríen en el columpio, ni siquiera el columpio ríe. Se estropeó igual que nos estamos estropeando nosotras. 
Querida, tuvimos las rosas a mano y las arrancamos todas creyendo que así iban a durar más, ahora sólo nos quedan las espinas duras de lo que fue flor encendida. Nuestras manos hablan por nosotras, cada arruga, cada corte... El café de las ocho siempre nos sentará igual de bien, después de todo hay cosas que no cambian.

jueves, 27 de mayo de 2010

Persiguiéndolo

Ya han pasado tres meses desde que vinieron a mi las ideas de llenar toda mi cabeza de rastas. Ha pasado el tiempo muy veloz y apenas me he percatado. Sin comerlo ni beberlo apareció una, que he tenido que tener escondida debido al desacuerdo que un día mi padre mostró con la idea. Así, sin más, después de haberme escuchado hablar de ello tropecientas veces. Se le cruzaron los cables al hombre. Pero como he dicho antes, y reiteradas veces posteriores, el tiempo pasa y sé que más tarde o mas temprano accederá. Supongo que más que me costó convencerlo para hacerme el de la lengua(1año y 6 meses) no me va a costar este. Espero tener la sutileza de poquito a poco introducirle la palabra rasta en su cabeza como palabra habitual. Mientras, sólo me queda informarme sobre el tema, mirar videos, husmear fotos, y fantasear un poco.. Que es gratis!!

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lía

Cuando la mal interpretación nos acaricia con sus despiadadas manos, todo gira, gira y gira...  Nuestra mente se pone a rodar y todo lo que vemos, oímos, sentimos, se distorsiona, se enreda, se lía. La frondosa vida, entrelaza las ramas de los árboles a los que hace crecer. Los recuerdos parecen carretes de vídeo, que se desenrollan cuando se requiere de su uso. El amontonamiento de las letras cuando se copian apuntes casi sin tiempo. El entramado de caminos que el agua forma por donde quiera que vaya.
Hoy, sin motivo alguno, me apetece escribir sobre líos. Algunos cómicos, otros no tantos. Al fin y al cabo, los líos pueden ser causa de risa, aunque más bien suelen ser causa de discusiones más o menos acaloradas que pueden llevar al desastre de una relación, amistad... La palabra lío, también se puede interpretar con un rollo no prolongado, un buen rato con alguien (se admite pensar mal). Lío del verbo liar. A menudo nos liamos, por ejemplo, hablando... ¿quién no ha dicho ojera cuando lo que en realidad quería decir oreja?, pues eso. También podemos liar tabaco, con su correspondiente papel, o un canuto, lo que se prefiera, liamos incluso el rollo de servilleta cuando se nos cae, cosa que nunca queda como estaba...

Hoy me apeteció hablar de lío. Pero yo intento liar siempre lo menos posible, prefiero que lo hagan otros. ¿Otros? ¿3ºpersona? ¿Lía? ¿Por qué no escuchar Lía?



Lía con tu pelo un edredón de terciopelo que me pueda guarecer si me encuentra en cueros el amanecer. Lía con entre tus labios a los mío, respirando en el vacío aprenderé cómo por la boca muere y mata el pez. Lía

lunes, 24 de mayo de 2010

Sólo un poco más

Las palabras en francés vuelan a mi alrededor y no me apetece escucharlas. La profesora lee el principio de una de las frases a la espera de que le demos una respuesta... El cansado silencio que muestran nuestras caras reflejan llega a los ojos de Paula. Ella toma aire y la vuelve a repetir. el silencio vuelve a hacerse protagonista en la clase.
En la mesa de atrás alguien se entretiene marcando a lápiz la esquina del folio. Más lejos, los recuadros de las hojas de un cuadernos se colman de palabras que nada tienen que ver con la asignatura. El típex deja en el olvido los errores y mancha los dedos. Los pájaros, en su incesante ir y venir al nido, traen las ramas que darán cobijo a sus pequeños y alguien los mira. El curso comienza  su cuenta atrás, queda algo menos de un mes, y las distracciones se reiteran. Al bolígrafo no le apetece escribir más, la goma tiene llagas y el papel no presenta ya su impecable piel. Los pasillos suplican descanso y el timbre está ronco.
Pronto llegarán las vacaciones

domingo, 23 de mayo de 2010

Pequeños momentos

El soberbio giro de la Tierra alrededor del sol, me trae anualmente los colores de la primavera y no puedo evitar ponerme en la ventana a contemplarlos. Hoy el viento perfila las formas con las que se encuentra, se lleva el polvillo de las aceras y airea las copas de los arboles, haciendo que cada flor se encienda de su particular olor. EL sol incide con decisión sobre el suelo. Caliente está la sangre. Guajiro canta y el pensamiento se alza, que vibren los acordes, que explote la vida...

jueves, 20 de mayo de 2010

No más

Alguien dijo una vez que el único tiempo verdadero es el pasado, ya que el presente carece de significación porque en el momento en que uno dice "presente", ya es pasado. Pero esquivando esa reflexión de no sé quién, tomando como pasado lo que todo el mundo entiende por ello, hoy miro con nostalgia los último rescoldos de lo que fue un enorme volcán. Volcán cuya lava inundaba y encendía cada parámetro de mi mente, haciéndola fantasear de manera desmesurada.
Mas cuando la costumbre se hace amiga, a la larga no produce el mismo efecto.
Los acordes en los que bailaba cada mañana al despertarme se quedaron sin pentagrama que los sostuviera. Perdí el equilibrio y caí... Estupefacto y sin saber qué había pasado, contemplé cada pedazo de mi maravillosa sinfonía sin comprender nada de nada. Recogí los pedazos entre sollozos y vagué intentando recomponerla, pero no pude. Hasta que comprendí, que no tenía remedio alguno. Se había despedazado por que así tenía que ser, ya no podía aguantar más tiempo...

Eché un último vistazo al estropicio y lo dejé allí dónde me pareció. Y ahora me pregunto ¿Dónde me toca bailar ahora?



Y si tu alma no está contenta, pide la revancha a tientas, no achantes. ¡Re-cuerda! ya perdí la cuenta, la vida es violenta, no mientas, hay que ser valiente. Dos cosas flotan en el agua... la mierda y los barcos. Mala Rodríguez

lunes, 17 de mayo de 2010

Hoy hay que celebrar

Miro el calendario y al día de hoy se le considera santo de todos los Pascuales B. No sé qué significará la B pero tampoco me importa. La cosa es que hoy es un angustiante lunes. El sol brilla como hacía tiempo que no brillaba y el ambiente es más cálido que estos días atrás, clara evidencia de que el verano se acerca. Pero no es sólo el verano el que camina hacía nosotros, inminentes y esplendorosos textos, espero, serán escritos de aquí en adelante. Y no me refiero a los que vaya a escribir yo...


Primero, unas nubes blancas y un color celeste tomaron las redes de Blogger. Fue la primera que se dejó llevar por mis "haztelo, haztelo" y lleva un largo periodo en el que apenas escribe. Los exámenes, las pocas ganas, y la falta de imaginación son, según ella, los motivos por los que lo tiene un poco abandonado. De un modo u otro, es la persona que conozco desde hace más tiempo, ella ha vivido conmigo TODOS los años de mi vida, desde preescolar hasta el bachillerato presente. Su amistad es incondicional y ella un cielo
La segunda no pudo sucumbirse a la tentación al deseo de tener un rinconcito semi-privado en el que poder tender  sus pensamientos y en definitva lo que llevaba dentro. Su blog lo encabeza un sintagma nominal simple, Escalera de vidrio, que no ha querido completar con lo que, en teoría, le sigue; por una baja la pena por otra baja el alivio. Ella es mágica, como le he dicho en un comentario, no hay más, MÁGICA.
Y por último, pero no menos importante el gran hallazgo de hoy...MOMENTO ESTELAR. No sé si recordareis el proyecto R, ahí dejo el enlace para el que quiera informarse se informe. Con anterioridad, al referirme al Proyecto R hacía referencia a sólo una persona, hasta que se incluyó una segunda. Y es que cómo bien dice el título, hoy es un día para celebrar, por que nada más y nada menos, tenemos entre nosotros a mi compañera de "proyecto". Ella es una persona la cual da una primera impresión como de seria, pero los que la conocemos bien sabemos que su seriedad se volatiliza en segundos. Es fuerte y segura de si misma y espero que impregne esas cualidades tan admirables en sus entradas. Su blog (?) no puedo hablar mucho de él, se ha creado hoy mismo pero sabiendo cómo ella es, promete, al igual que todos los mencionados antes. 


Sois parte de mi. Todos a una!!!!!!!!... blog!..blog!..blog!



viernes, 14 de mayo de 2010

Sin límites

El viento acaricia ferozmente las hojas de las palmeras y se cuela por la ventana mezclándose con el olor del ambientador. El tiempo pasa y lo inminente se acerca, pronto esta casa quedará vacía, pero vacía en lo que a lo material se refiere... en las paredes quedarán impresos cada momento, cada risa, cada llanto... cada anhelo. nuevas personas la habitarán y nuevos sucesos se acontecerán, pero lo que ha pasado pasado está y nuca de mi mente migrará. Si en mi mano estuviera el que te quedaras, sin duda evitaría tu marcha pero de igual modo que el día precede a la noche y la luna persigue al sol, tú te acomodarás lejos, dónde las horas muertas consumiendo cigarros y jugando a las cartas serán utilizadas para otros menesteres. Las tardes se harán más lentas, el viento más frío y la distancia mas hiriente. Pero ¡basta de lamentaciones! Hemos conseguido forjar la amistad más envidiable, la compenetración más instantánea, el cariño más sincero y con eso me quedo. Toda palabra es poca para expresar lo agusto que me encuentro contigo, porque contigo no tiene cabida el fingir. Nuestra amistad es infinita.

No quiero que te vayas

domingo, 9 de mayo de 2010

Desempolvando acordes

Las nubes se enredan delicadamente con los últimos hilos de luz de esta tarde Domingo. Mañana de nuevo esa misma voz me despertará y me hará abandonar la quietud, mientras tanto, sentado cómodamente me sumerjo en recuerdos y logro rescatar una melodía.



La música Gospel  vino a darse a conocer para mi cuando contaba los años con los dedos de una mano. Siempre me pareció muy acogedora. Sus acordes se agarran a mi mente y me transporta hasta chocar con la "palanca" que activa el que se me ponga los vellos de punta.

Hoy, en estos días en los que la música ha sido además de muy alta, muy repetitiva, busco la tranquilidad y la armonía conmigo mismo.

No más ruidos...escuchemos la música

jueves, 6 de mayo de 2010

De Jerez

Sin ninguna intención de hacer publicidad turística y excusándome por mis esporádicas entradas últimamente, hoy toca escribir por una de las fiestas más conocidas en Jerez. Una fiesta en la que se mezcla el albero con los sonidos de los cascabeles que llevan al cuello los caballos. El gentío avanzando incesante tienes ganas de pasarlo bien, el cuerpo exige música y la sonrisa es fiel acompañante de estos días. El calor en las casetas sólo algunos lo aguanta mucho tiempo, a veces hay que tomarse un respiro y volver a entrar.

Pero toda fiesta tiene su parte no tan agradable. El alcohol corre por las calles en forma de maceta (vaso muy grande) de igual modo que corre por las venas de la mayoría de los feriantes, y todo esto trae sus consecuencias. Las ambulancias entran y salen del recinto ferial, transportando a personas a las que el alcohol ha vencido. Cada uno se pone sus LÍMITES... el problema es cuando no se conoce dicha palabra. Luego está la calle en la que se encuentran instaladas las casetas de la juventud. Allí la música está a más volumen y los que pasean o tambalean o llámalo como quiera, se desfasan creyendo que ese es su último día. En este caso podemos aplicar eso que dije de ante de no saber qué es un límite. Cualquier mirada o tropiezo puede provocar un conflicto del cuál debe uno salir corriendo porque para colmo de todo antes de entrar a la calle, dos furgones de anti-disturbios están aparcado para actuar en caso de "batalla". Por si no se ha notado tengo un claro rechazo a visitar esa calle e intento siempre pasar lejos de ella, pero muchos conocidos están allí, alguna que otra vez se va.

Pero exceptuando esa parte de la feria, lo demás es gente con ganas de divertirse y pasar un buen día de feria. Bailar, cantar y reír, son tres palabras indispensables para ir a la feria.

Que os lo paséis bien, que yo me voy a la feria


P.D: Felicidades Martha!

sábado, 24 de abril de 2010

Miradas en la oscuridad

El ir y venir de cartas que mantuvimos Almudena, Rafa y yo durante un buen periodo de tiempo fue interrumpido por un comentario...

El día había amanecido con un sol radiante reinando los cielos y llenándolo todo de luz. Apetecía estar en la calle. Como era de esperar, salimos temprano a la calle. Aprovechamos el día porque era el día lo que nos pedía. Una vez entrada la noche, algunos se marcharon a su casa a dormir, el día había intenso y los cuerpos necesitaban descansar, pero no todos se fueron. Tres personas quedamos disfrutando de la agradable brisa corría en la calle. Ningún jersey que tapara los brazos...aire y piel.
Almu y yo lo miramos un poco extrañados. Viendo que la hora de recogida se nos echaba encima, el muchacho rubio, de ojos claros y nariz protuberante, Rafa dejó de barajar las cartas y lanzó la idea.... y buenos argumentos dio para convencernos. El recogimiento de la noche paró las horas del reloj, habíamos entrado...

Oscuridad interrumpida por la débil luz de un farol. Silencio acompañado de calma. La otra plazoleta, con su aspecto tétrico y abandonado estaba siendo pisada después de mucho tiempo. Estaba vieja y desaliñada. Nadie había cortado esos arbustos, la naturaleza que allí encontramos, estaba desbocada. Los arbustos se abalanzaban sobre el estrecho ahora camino de piedras. El gran árbol que dejaba caer sus frondosas hojas en verano, estaba ahora seco. Las grandes ramas que se curvaban en la copa, llegaban al suelo. Cuando rompías una, crujía. Todo parecía estar muerto y lo que no daba esa apariencia, estaba sin control, a uno de los bancos incluso, le faltaban todas las maderas de lo que es el sitio para sentarse y en su lugar un arbusto se había colado entre lo que quedaba. Como os digo, todo muy tenebroso.

Nos sentamos en el banco que mejor estado tenía hasta ese momento en el que nos sentamos. Cuando fuimos a apoyar la espalda , el banco crujió. Nos separamos de él de momento pero parecía que todavía podía aguantar. Si crujió una vez, puede crujir otra- pensé- pero nos apoyamos de nuevo y se rompió por un lado. Dejamos la parte rota detrás del banco e inmediatamente, Almudena nos dijo que había alguien dentro de la plazoleta. En ese momento nos callamos, no queríamos que nos dijeran que saliéramos de allí. Nos quedamos mirando desde lejos qué hacía el hombre. No se había percatado de que estuviéramos sentados en el banco. Rodeó la parte del césped con mucho cuidado, muy lentamente... Se puso cerca de una ventana que había cerca del suelo. Sin quitarle ojo, Almudena dijo- ¿estáis viendo lo mismo que yo?- No nos lo podíamos creer, el hombre estaba escalando por la ventana al piso primero. La ventana del piso primero estaba echada, pero en la casa había luz. El hombre pegó la cabeza para ver mejor y se puso a espiar  Atónitos y en silencio mirábamos cómo humeaba pero de repente la parte que no se había roto del banco, cayó al suelo y chocó contra la piedra. Velozmente miramos al hombre para ver su reacción ante el inesperado ruido.

Bajó igual que había subido y desde la esquina se pudo a mirar en la dirección que apuntaba hacía nosotros. Sin parpadear nos quedamos petrificados, el corazón se aceleró. Después de segundos de tensión, volvió a subir y miró un poco más. Pero cuando se fue tuvo que pasar por en frente de dónde estábamos nosotros. No muy lejos pero lo suficiente como para percatarse de que estábamos ahí y sabíamos lo que había hecho. Efectivamente, cuando decidió irse cogió por el camino previsto y notó nuestra presencia. Nos miró unos segundos larguísimos y desapareció igual que había aparecido. Y tan sorprendidos como alucinados como impactados, salimos de la plazoleta. Para los ojos de todo el mundo no había pasado nada. Pero esa noche alguien fue espiado en su casa...

jueves, 22 de abril de 2010

Mojados

De nuevo la lluvia toma protagonismo en mi vida. Quizás protagonista no es la palabra más adecuada, tampoco voy a darle a la lluvia el eje fundamental de mi vida. Pero sí me hace vivir momentos que merecen la pena contar aquí. Los días de lluvia, por ejemplo, un sentimiento cualquiera puede agudizarse o menguar, según cual sea. Dan al día el ambiente adecuado para acudir al lago donde tenemos ahogados los recuerdos que merecen ser ahogados. En definitiva... tienen algo.
Recuerdo ya mi experiencia mojada. Pero no la voy a contar de nuevo.Hoy por hoy prefiero innovar ( no como hace últimamente el cine, que te echa películas que sabes perfectamente cómo van a acabar. La típica historia pero con un lavado de cara)

Pues esto que os voy a contar me vino a suceder el domingo.
Estábamos Marta y yo en la plazoleta jugando a "pared". El juego consistía en darle a un balón de manera que rebotara contra la pared e ir turnándonos. Lo reconozco, el nombre no es de lo más original, pero ese le pusieron. Debido a que a Marta y ami nunca nos ha gustado el fútbol, nuestra habilidad para golpear el balón es pésima y como consecuencia de ello, lo embarcamos.
Esperando pacientemente a que se nos ocurriera una idea para poder rescatar el balón, comenzó a llover débilmente. Como la lluvia era apenas apreciable, no corrimos a resguardarnos, hasta que se me ocurrió la fabulosa idea de ... - ¿por qué no nos quedamos bajo la lluvia?- A medida que decía la frase los ojos de Marta se "aplataban". La emoción del momento le hizo decir que sí, sin pensárselo (joder, vamos a cumplir los dos 17 años... ¿por qué no empaparnos enteros sin ningún motivo aparente?... sin ofender, por supuesto, a personas mayores, a las cuales recomiendo que lo hagan cuando les apetezcan y tengan la oportunidad)
Pues así hicimos. La lluvia empezó a ser más abundante y como el que huye de un psicópata, pasamos un pequeño techo y llegamos a una explanada.
Rebosantes de júbilo y alegría, cantamos y bailamos en la soledad de la plazoleta ante la persistente caída del agua. En ese momento dos niños pequeños, salieron de uno de los portales y corrieron a resguardarse de la lluvia. Desde lejos, nos miraban impresionado. Sus miradas para nada nos avergonzaron, al contrario, más fuerte cantábamos y más estrepitosamente reíamos. El desenfreno nos envolvía por completo. La adrenalina estaba alcanzando su límite.
El verano está próximo, y con él, los días de lluvias se harán cada vez más intermitentes. De alguna manera había que aprovechar esa semi-cálida lluvia primaveral.


Cosas para recordar

lunes, 19 de abril de 2010

Verifique la palabra

Un día estaba dándome una vuelta por el blog de Laura, creo recordar que era Desvelos a media noche  y leí una maravillosa entrada dedicada a una persona muy especial para ellaa. Como siempre, los sentimientos se desbocan y se derrama en las teclas del ordenador. Cuál fue mi sorpresa cuando me dispuse a escribirle un comentario diciéndole lo que me había gustado y me tocó verificar la palabra. Me quedé perplejo pero no cabía duda, aun así me acerqué a la pantalla y leí la palabra mas detenidamente. Estaba seguro... PUTIS. Me lo pensé dos veces... Había comentado un hermoso texto y me tocaba poner para mandarlo PUTIS, pues ¿qué quieres que te diga? no me parecía bien. Pero total, si nadie lo iba a saber. Y pensé ¿por qué no lo van a saber? a uno no le sale una palabra así todos los días. En fin, os dejo la prueba de esta anécdota:

sábado, 17 de abril de 2010

La Primera (P.R)

Con las ilusiones puestas en que hoy me iba a levantar más tarde de lo normal, miro el reloj y veo que para nada ha sido así. Es raro porque antes no me solía levantar tan temprano, tampoco me gustaban los espárragos con mayonesa... Como siempre, uno tiene que acoplarse  a los cambios. Y aquí, ciertamente bastante bien acoplado, la maleta a medio abrir cerca de mi, papeles y papeles y papeles, un cojín que casi me imposibilita la movilidad del ratón y un peine... ¿un peine?. Pensaréis que un peine en la habitación de alguien es algo muy común, pero lo cierto es que debido a la forma de mi pelo, es imposible utilizar tal artilugio, lo tengo terminantemente prohibido. A no ser que miremos las cosas desde otra perspectiva, ¿extrañado?, veréis, me refiero a que en lugar de utilizar el peine como todo el mundo lo utiliza, utilizarlos al revés, es decir para enredar. Pero ¿Qué persona medianamente cuerda iba a darle tal utilidad?... pues yo:


De repente se presentó en mi plazoleta, mi queridísima amiga Laura y me dio la grata sorpresa de que iba a pasar el viernes aquí con nosotros. Como siempre el buen rollo, no faltó y tanto buen rollo, nos propuso a mi y Almudena una locura. Y en esta locura, entra en acción el peine y su inversa función. La proposición fue la de hacerle una rasta, la intentamos convencer de que nunca habíamos hecho una, pero dijo que se fiaba de nosotros y se ponía en nuestras manos. Y se puso... 
Nos colocamos de manera que yo estaba apoyado en la pared, arreglándole una de sus rastas a Almudena, y delante mía Almudena separaba el mechón que estaba próximo a convertirse en rasta. Comenzó a enredar el pelo, y parecía ir bien cuando se creo una especie de enredo que nada tenía que ver con una rasta. Tras eso, Almudena me paso la laboriosa función a mí. Cogí el peine y empecé a enredar primera la raíz. Cuando ya estaba algo enredada, lié unos cuantos pelos. Ya tenía el principio. Fue un momento muy entretenido...  mi primera rasta, es decir, elaborada por mi. Laura quedó muy satisfecha con el trabajo. 




Ayer, se extendió el Proyecto R...





Hoy le he ganado la batalla a la ignorancia, a la inconciencia, a la desidia, a la impotencia, a la verguenza del que no termina porque nunca empieza. Los Astlandticos - Mi primer día

miércoles, 14 de abril de 2010

Mordiendo huesecillos de limones

El tiempo ha sentenciado ya lo que para muchos es motivo de inspiración. La llama ardiente de tiempos pasados no es mas que rescoldo y cenizas que vuelan a merced de los vientos del olvido, enturbiando por momentos este cielo primavera.
Como la anciana que llora la muerte de quién ha sido su acompañante toda su vida, como la tribu que prepara el rito funerario de su máximo representante, yo, sin más pesar que el recuerdo, saboreo los últimos jugos que me ofrece un sentimiento, mas no es dulce su sabor. Demasiado tiempo bebiéndome su deliciosa y nociva esencia, atrapándome con cada sorbo, dejándome al margen la posibilidad de decir "no quiero beber". Así, el jugo con el que antes me deleitaba se tornó amargo y arenoso. Dentro de poco ya no habrá de qué beber y con resignación continuaré el camino. ¿Quién sabe qué me espera?... Mientras tanto, aquí estoy, mordiendo huesecillos de limones


Olvido

sábado, 10 de abril de 2010

De guay

De un momento a otro, alguien me habló por el tuenti chat. Y así, sin comerlo ni beberlo, ya tenía planes para el viernes. Después de un tiempo sin vernos, habíamos decidido quedar y charlar un rato. Hablamos y reímos mucho. Ha sido un día así de sorpresa. Y luego, el que tu madre te dejara dormir en mi casa, fue la caña, me encantó el momento ventana. Desgraciadamente Laura, no se puede contar todo en el blog, hay que dejar cosas sólo en el recuerdo. pero que sepas que nunca se me olvidará el día de ayer. Fue de risas todo el día y de un buen rollo impresionante. Me hacía bastante falta compartir con alguien estos momentos y con quién mejor que contigo. En fin, cualquiera que te conozca, sabe de lo que hablo. 

Eres especial

domingo, 4 de abril de 2010

Buen descanso

Sentado en el balcón de mi amiga Martha hago memoria de lo que ha sido esta Semana Santa. Después de acabar un precipitado día de Sábado de Pasión preparé la ropa y demás que tenía que llevarme y a las 17:00 de la tarde me encontraba en la puerta del colegio de Luis Vives esperando a mis compañeros de Domingo de Ramos para estar presente en el momento en el que la Cofradía del Transporte saliera de la Basílica de La Merced. Un brillante sol reinaba los cielos y el viento refrescaba las caras. La cruz de guía salió y todo el mundo empezó a acumularse...la salida era inminente. Se escuchan los ligeros pasos de los costaleros y la banda comienza a tocar, los aplausos comienzan a aflorar y llenan la plaza.

Durante toda la semana, me he visto rodeado de tradición y constancia. Muchos son los que esperan esta semana para echarse a las calles ataviados con la túnica de nazareno y recorrer en fila el camino hacia la Catedral para volverse de nuevo a su templo. Y es que la Semana Santa, apetece. Cada calle se impregna de los distinguidos olores de la primavera, bailando el incienso mientras con los vientos. La bambalinas de los palios resuenan cuando la marcha se hace más lenta, mientras más adelante una cuadrilla levanta el paso del señor y lo mece. La noche se empieza a acusar. En este momento la luz de cada cirio de cada penitente se hace más apreciable, pareciera ser la calle un río de fuego. Tanto como el fuego no, pero algún que otro grado más allí hace.  Por la mañana sientes el cansancio en los pies, sin embargo, te apetece volver a salir a la calle, volver a ver de nuevo lo mismo, sentir otra vez el olor a incienso, el del azahar y el jazmín. Pero todo lo que empieza tiene que acabar, y como tan intensa fue la sensación y tan buen sabor de boca dejó cada año, vuelven las ganas de lanzarte a la calle a ver lo que sólo una semana al año nuestros ojos tienen la oportunidad de ver.


sábado, 27 de marzo de 2010

Reina

Escuchando a Bob Marley un maravilloso día de primavera en la que la luz del sol se adentra en tus pupilas de la misma forma que se desliza el jugo de una fruta jugosa por tu boca cuando la muerdes para colmarte de su dulzor. Una mañana apacible y apetecible, los tambores de Bob resuenan en el corazón, la magia te inunda, el pensamiento derrita la escarcha acumulada de días y días. El sol vuelve a brillar, su aspecto se me había olvidado... y es bonito. Por la mañana no te despiertas con el viento golpeando tu ventana, sino con el agradable cantar de la naturaleza. La ventana está abierta, mas nada malo ahora entra.

La música de repente se hace barco. Y navega y navega desde Jamaica hasta  España. Al llegar y soltar el ancla  cambia... Ahora es pausada y sentida, ha tomado un nuevo aire y se dispone a invadirnos por completo. Los dedos pulsan cada tecla del piano aprovechando hasta el más limpio movimiento para convertirlo en deleite de los oídos  Los colores empañan tus ojos, el alma se libera. El piano en manos de esta mujer te embruja, te agita, te desbarata, te eleva, te implora y te mece. La sensación de hueco se vació se hace amiga. Y así sin más esfuerzos, ella lo consigue, sólo porque sólo, valga la redundancia, ella puede hacerlo. Te deja la boca seca y se bebe tu esencia. Rosario Montoya, la Reina Giatana, pianista y humana, simpática y alocada. Una de las personas con las que más cómodo me encuentro. Hablar con ella resulta fácil y entretenido y te saca una sonrisa del modo más amable. Una buenísima persona y creadora de arte

jueves, 25 de marzo de 2010

Calle Jazmín

Por estas fechas, hace más o menos dos años, conocí a una persona un tanto peculiar. Paramos la moto en la puerta de su casa y ella salió. Era una persona bajita y lucía una enorme cabellera que si no recuerdo mal le llegaba hasta la altura de los riñones. No nos conocíamos de nada, pero al parecer le llamó mucho la atención la forma de mi pelo, decía que me parecía a Corbin, un actor de High School Musical que a ella le gustaba mucho (incluso cuando intercambiamos números de teléfono en lugar de poner mi nombre, puso Corbin 2) Esos meses frecuentamos su casa una cuantas veces y me fui llevando mejor con ella, sobretodo cuando vimos en la tele un especial de Beyonce y descubrimos que nuestros gustos musicales eran parecidos. Poco a poco nos fuimos conociendo y llevando mejor, pero de quién hoy voy a hablar no es de ella, no se merece tanto reconocimiento, (Sabes que te quiero) voy a hablar de dos personas que han convivido con ella desde que dio su primer paso y que tuve la oportunidad de conocer más adelante.
Una de esas personas es su tía Paqui. Su tía Paqui, padece una enfermedad desde que era pequeña. Si la memoria no me falla, creo que es degenerativa, y pensaréis... va a contar algo muy triste. Pues no. Paqui, debido a su enfermedad se encuentra en silla de ruedas y como toda persona que sufre algún tipo de invalidez, tiene que ser ayudada para ciertas cosas, pero a pesar de ello, se le ve una persona feliz...sí, así de simple. ¿Cómo una persona que ha estado toda su vida luchando contra lo que más tarde o más temprano tiene que llegar puede reflejar en su cara felicidad? Pues así es. Recuerdo un día, en el que estábamos Paqui y yo en el salón acompañados por una bolsa de chucherías. Su sobrina me dijo que le diera algunas, que a ella le gustaban. Pero claro, a todo el mundo no le gustan las mismas gomitas. Yo, sin saberlo, le di la que a mi parecer parecía más apetitosa. Cuando ella reconoció la gomita, hizo un gesto de desagrado e intentó decirme que no la quería, pero yo no la entendía, así que se la volví a ofrecer, ella giró la cara y entonces lo comprendí. Viendo el panorama, le mostré las gomitas que había en la bolsa y ella la eligió. No se me olvidará, cogió un corazón de dos colores que estaba espolvoreado en azúcar de esa que te deja un picor en la boca. Cuando la cogió, la partió cuidadosamente en dos pedazos y se lo comió. Y ahí me quedé yo, mirando cómo disfrutaba mientras se comía la gomita. Otro día que estuve en su casa, aluciné con la "trifulca" pacífica que tenían tía y sobrina... -¡Paqui que eres mu feaaa... orejonaa!- le decía su sobrina, y ella respondía -¡Tú si que eres fea Ana!- y reía y reía y reía. Así de repente ésto puede resultaros irrelevante, pero tened en cuenta que su vida no fue fácil. Son una de esas cosas que a mí me sacan una sonrisa.
La otra persona de la que voy a hablaros es de su madre. Voy a disfrutar hablando de ella, porque es una de esas personas que merece la pena conocer. Es una persona totalmente extrovertida, no tiene ningún reparo en mantener una conversación contigo y posee un lenguaje que le da a todo lo que dice una pincelada de humor andaluz despampanante, es de esas personas que tienen "ángel". Como bien dijo una amiga de Ana... "a esta muhe hay que hacerle un libro"y razón tenía. Una cosa que admiro mucho de ella es la gran relación que tiene con su hija. Cada vez que puede, hace saber a la persona con la que está hablando, lo agradecida que le está porque si no hubiera sido por ella no se hubiera atrevido a coger de nuevo el coche. Es una mujer muy honesta, sencilla... y buena gente.

domingo, 21 de marzo de 2010

Sin comerlo ni beberlo


Me desperté ayer un poco deslumbrado por la claridad que entraba por la ventana. Fue un día nublado, con temperaturas agradables, que no enfriaban, todo lo contrario, el viento era sospechosamente cálido y las nubes difuminaban la luz del sol y colmaban los cielos de un color gris. Llamaron a mi puerta y bajé para echar un rato bueno con mis amigos y luego subí a mi casa comí y me tomé un sobre para el dolor de cabeza... me dolía terriblemente, después dormí una larga siesta. Me llamaron de nuevo e hicieron que mi padre viniera a despertarme... y me despertó. Comencé a prepararme y bajamos de nuevo. Estuvimos en un parque, sentados en el césped... ¡Cuánto tiempo sin sentarnos en césped! Demasiada lluvia estos días. Charlamos y reímos. A las siete Almudena se tenia que empezar a preparar porque había quedado con unos amigos. Así que a esa hora recogió sus cosas y se fue. Cuando pasó un tiempo llamó al teléfono de Marta y me dijo que me pusiera en camino de su casa que estaba su hermana y tenía tiempo para hacer algo con mi pelo. De momento recogí las cosas y emprendí la marcha. Cuando llegamos, entramos en la habitación de Almudena y me senté en un cojín que había en el suelo cerca de la cama. En la cama estaba sentada la hermana con las piernas cruzadas...saludé y empezó a enredar. En unos quince o veinte minutos había terminado. La rasta estaba hecha.  
El proyecto R ha comenzado

viernes, 19 de marzo de 2010

Una vida entre otras muchas.

Una niña nació por aquellos tiempos en los que la gente no podía más que soñar y pocos eran los que tenían la valentía de enfrentarse a la realidad. Una niña que si hubiera tenido la oportunidad de estudiar, bien le hubiera sido merecido el título de "vividora de la vida". La niña creció con pocas amigas y poco a poco fue forjándose en ella un espíritu luchador que combinado con los años le dio la característica de distinguir lo verdaderamente importante de lo superfluo.

A una temprana edad conoció al que se iba a convertir en el hombre de su vida. Con él, aprendió lo que significaba la palabra amor y más tarde lo que era la palabra familia. Condicionada la mayor parte de su adolescencia por su incomprensible madre y pocas veces reconocido su sacrificio. Se casó una mañana de verano de una manera discreta y un vestido sencillo y tiempo después, dio a luz a su primer hijo.

Su vida parecía tranquila y normal cuando, de manera espontánea, se vio truncada por la enfermedad que le vino a aparecer a su niño cuando a penas tenía los dos años. Esa fue una de las aflicciones más grandes que su corazón sintió. Ella no sabía qué podía hacer para que su hijo se pusiera bueno y las expectativas  que los médicos le daban no eran nada alentadoras. Un día alguien, le hizo la fabulosa recomendación, la de visitar a unos médicos especialistas en lo que el niño padecía. Sin pensarlo acudió a esos médicos con la esperanza puesta en que le dieran mejores posibilidades de curar al niño.... y así fue. El único inconveniente fue que las mejoras tardarían...y efectivamente tardaron... dos años para ser exactos, dos largos años llenos de cuidados de compañía y de mil formas de distintas de sobrellevar el atropello del tiempo. Finalmente lo consiguió y su niño creció con normalidad.

Un tiempo más tarde, a su marido acudieron los demonios de la mente, esos demonios de los que algunos escapan gloriosos, otros no y sólo a algunos se les hacen las "visitas" más intermitentes. Otro golpe más a su delicado corazón. Otro golpe más dejando heridas abiertas que esperan ser llenadas de polvo y expectantes para aprovechar la más mínima ráfaga de viento que levante el polvo para así poder infligir dolor de nuevo. Un corazón con numerosas tiritas, sanando cada una de las heridas. Un corazón multiplicado por la mitad, y al mando de sus propio latidos, preparados para lo que todavía quedaba....

miércoles, 17 de marzo de 2010

Sonrisas

"Por una mirada un mundo, por una sonrisa, un cielo" decía Becquer. Un cielo entero para una sonrisa. ¿Qué significaría para Becquer una sonrisa? Un gesto tan simple tan natural y tan delicado. 
Una sonrisa aflora en los momentos mas inesperados de la vida. Una agradable conversación con los amigos o un chiste que apenas alcance la mediocridad. Una anciana sentada en el parque, pasando las horas muertas dándole de comer a las palomas mientras el maravilloso sol primaveral se cuela por cada arruga o los titubeantes pasos de un niño pequeño que comienza a andar haciendo un enorme esfuerzo para guardar el equilibrio y que grita desmesuradamente al llegar a los brazos de su madre. La satisfacción que produce un trabajo bien hecho o el recibimiento de la familia lejana. El esperado regalo de cumpleaños o ese saltito ridículo que damos cuando nos tropezamos mientras andamos. La ironía pícara del doble sentido o la mirada recíproca del ser amado. La tierna mirada de esos niños que viven en la pobreza y que sonríen deslumbrantemente cuando notan que una cámara les está grabando o la persona que le tiembla la voz cuando habla de algo íntimo y trascendente. Muchas cosas pueden hacer que la sonrisa acuda a posarse en nuestros labios y deje en nosotros esa agradable sensación, la sonrisa te reconforta y te hace sentir humano, nos ayuda a recordar que somo seres sensibles y como ya lo dijo Becquer, dediquémosle a la sonrisa... un cielo. 





domingo, 14 de marzo de 2010

Allá por junio

Camina lento e impreciso por el amarillento campo de trigo. Le acompaña un viento cálido que inunda el alma y levanta un poco el polvo del camino. Los aromas bailan en el aire entrecruzándose con sus destellos. Sonroja las mejillas de quienes osan pasearse abajo suya. Va calentando el agua que se sale del cauce del río. El mismo río en el que antaño veía cómo los niños se divertían chapoteando. Marca diariamente el comienzo del día y se esconde discretamente para dar paso a la penumbra. Desde allá en lo alto nos vigila con su ardiente mirada. En un rito anual, trabaja sin cesar intentando que la naturaleza brote y después de eso acaricia cada flor sacando de ellas el más dulce néctar. Se viste y desviste ante nosotros poniéndose como traje de despedida su camisa naranja. Permanente espectador de nuestras caídas, de nuestros sueños, de nuestro vuelo... Bastante tímido, pues deja en la mirada de quien se atreve a mirarlo una "nubecilla" un tanto molesta. Giramos y giramos constantemente alrededor de él para que no se quede fría una parte de nosotros. Nos eleva el color y aclara los cabellos. Cuando su poder se hace más perceptible, alentamos la esperada llegada de otra estación más. Aquella en la que nos libramos de los abrigos y dejamos ver nuestras pieles al natural. Aquella en la que el suelo arde bajo nosotros y en la que nuestro cuerpo implora agua. Nos seca la garganta a la vez que pone en nuestras mesas los frutos mas jugosos de todo el año.

El sol, fuente de equilibrio y bienestar para mí.

sábado, 13 de marzo de 2010

De profesión enseñar

"Es que el profesor me tiene manía" es la típica frase que alguna vez hemos dicho cuando un profesor o profesora no ns cae bien y es fruto de la inmadurez, de no reconocer que probablemente seamos nosotros el problema o de no darnos cuenta de que tenemos que ajustarnos a veces a la manera de enseñar de ciertos profesores. De todas formas, uno es lo suficientemente coherente como para darse cuenta de que los profesores desempeñan una función muy importante en nuestras vidas. Pocas veces nos planteamos que ellos también son personas y personas maravillosas además. A pesar de siempre intento tratar los temas de mis entradas de manera general, sin especificar mucho, me siento obligado ahora a destacar a algunos profesores que me han enseñado algo más a parte de la asignatura que daban. Demos un salto en el tiempo... Fernanda. Fue mi profesora de matemáticas en tercero y me enseñó lo que significaba estar motivado por algo. Recuerdo que me quedé a las puertas del diez por un detalle insignificante y a partir de ahí, me propuse sacarle en el siguiente examen un diez. Cuando le decía eso me miraba como diciendo "No creo que seas capaz", pero ella sabía que sí y así fue. No vaciló en decirme que le daba mucha lástima mi cambio de instituto. Ese mismo año Pilar Vilda, profesora de biología. Era una profesora de esas que se te quedan en el recuerdo para siempre. Tenía un carácter fuerte y aunque tuviera un tamaño reducido, había que pensarse muy bien enfrentarse a ella.Por otra parte adoraba sus clases, eran un reflejo del amor que sentía por la biología, rebosaba energía, era lo que se conoce por " un manojo de nervios". Recuerdo cuando se montó en una silla para dibujar la curva que hace la arteria Aorta al salir del corazón. Luego llegaron cambios. Otro nuevo instituto me recibía. En él cuajaron mis sentimientos más nobles, en él conocí verdaderamente la importancia de estudiar. En él conocí a Margarita. A decir verdad Margarita no es la típica profesora extrovertida, que todo el mundo recuerda por su gracia y desparpajo. Ella es sencilla,, humilde, tímida y muy muy profesional. Es una mujer muy organizada. Con ella también me propuse llega al diez y acrecentó mi amor por la biología. Sé que me tiene mucho cariño, a principio de este curso me recordó unas cuantas de veces que había cogido este primero de bachillerato principalmente porque yo se lo había pedido. Y sé que cuando lanza una pregunta a la clase tiene la seguridad de que probablemente yo sé contestarla, evidentemente a veces le fallo. Confía en mi. ¿Toca ahora habar de un hombre no? Son pocos los hombres profesores que yo destacaría, sin embargo, en 4º, mi tropiezo en el primer trimestre con una asignatura de letras hizo que conociera a Juan Luis. La gente me hablaba de Juan Luis como un un hombre serio, que merodeaba por los cuartos de baños y cogía a los niños fumando. Desgraciadamente disfruté de sus clases, sólo dos trimestres, pues en el primero los problemas me invadían la cabeza y fue Sociales de las primeras asignaturas que "abandoné". Después recuperé el ritmo y de un 2 pasé a un ocho. Juan Luis, no fue nuestro tutor, pero nos ayudó con cualquier problema que la clase tuviera. Estaba muy contento con nosotros y nosotros con él. El día de la graduación la mayor parte de los diplomas los dio él. Pilar Izquierdo, fue la profesora de matemáticas en cuarto y lo ha vuelto a ser en  bachillerato. Es una mujer alocada y olvidadiza, algunos dicen que está un poco loca, incluso ella misma lo dice, pero unas cuantas conversaciones con ella me han demostrado que a pesar de esa despreocupación aparente que refleja,es una personas con las cosas muy claras. Recuerdo cuando no encontraba las llaves de la taquilla y es que se le habían quedado pegadas en el imán de una calculadora que llevaba en el bolso. Y este año, que todavía no ha acabado, he podido conocer a otras dos mujeres maravillosas y aun hombre muy polifacético. Una es Adela, mi profesora de inglés. También es pequeñita como Pilar Vilda, le encanta hablar de fonética y tiene mucho afán en que aprendamos inglés y en que no seamos vagos.Se le ve una mujer trabajadora y sencilla y tiene ese desparpajo que caracteriza a los andaluces. Leer mucho inglés, ese es su lema. Destaco también a Silvia, ella imparte las clases de filosofía. Tiene un carácter que a mucha gente le echa para atrás. Sus palabras junto con su mirada fija, inamovible y penetrante, pueden hacer que te llenes de gozo cuando exalte una de tus contestaciones y puede dejarte en pañales como se te ocurra manifestar alguna falta de respeto o te atrevas a ser osado. A veces acojona, pero es magnífica.  Y por último Mario Benicio, es mi profesor de lengua. Es un hombre muy simpático. Sus clases son divertidas y es muy explicito. Recuerdo cuando criticaba a todo aquel que decía haber escuchado a un bebé decir mamá o papá. Ponía caras de asco haciendo referencia a que era imposible que un niño dijera papá o mamá ya que su aparato fonador no está desarrollado para eso. También es un hombre muy sensible, a veces cuando lee una poesía, se pasa la mano por el brazo con la intención de que los vellos vuelvan a su posición normal y después dice: ¿Qué queréis que haga?...¡No puedo evitarlo!

Me ha encantado escribir esto sobre algunos de los profesores que me han dado clase, me ha resultado muy divertido recordar esos momentos, aunque tengo que decir también que hay una profesora que ha sido, es y será, algo más que una profesora. La que algún día recibirá mis entradas impresas y encuadernadas