Ya pasó junio, con la temida selectividad; julio, con su San Fermín; y agosto, con los 21 días. A uno de septiembre de 2011 llueve desesperadamente pero no me asusto, me asustan más otras cosas que las nubes chocando entre sí descargando su líquido contenido. Hoy comienza la cuenta atrás - aunque mi tendencia sea la de contar hacia adelante -. Una cuenta atrás que, sinceramente, no me apetecía que llegara. Sobre todo por una cosa: la hora en la que abro mis ojos después una ensoñación profunda. Dentro de poco eso se acabará. Pero por otro lado no me parece tan mal puesto que el comienzo del nuevo curso - esta vez nada parecido a lo que ha venido siendo otros años - y su consiguiente desarrolló me mantendrá la cabeza ocupada bastante tiempo: tendré de nuevo obligaciones. Y es que cuando esta bendita época empieza- el verano - todos estamos anhelantes por disfrutar de todo el tiempo del que disponemos, pero tanto tiempo abruma. La vagueza y el aburrimiento acechan en determinados momentos del día y tu pensamiento rebota en tu cabeza una y otra vez sin que aflore nada nuevo. De nuevo el tiempo en sus distintas facetas - esta vez "libre" - me absorta y me sorprende.
Templado.
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jueves, 1 de septiembre de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
Vamos a ver
Interesado notablemente en imprimir este blog - ya está todo organizado y estructurado -, me dispuse a acercarme a una copistería para que me hicieran el presupuesto, aunque fuese aproximado, de lo que me pudiera costar dicho capricho. De este modo el cospistero...-digamos mejor: el dependiente del lugar - comenzó a apuntar en una hoja, que estimo no sería más de un cuarto de folio, las características de mi encomienda: "79 páginas; color; encuadernado; 120 gr. (folio)" El resultado de todo sumó la curiosa cantidad de 30€ (redondeando). Afortunadamente no llevaba dinero suficiente para pagarlo. Y digo afortunadamente porque al salir de la copistería me llamó la atención el último dato.
Mi idea era que la impresión quedara por ambas partes del folio, pero el inconveniente es que, debido a las fotos acompanando los textos, corría el riesgo de que se transparentase. Por ello, pensé, y comenté, que alomejor unos folios de más grosor fuera más indicado- cosa que supongo él habría pensado ya -.Hasta ahí bien, pero... ¿Cuánto grosor, aproximadamente, sería necesario para que en la impresión de un folio por las dos caras no se transparente la una en la otra? Creo que he de informarme sobre ello, porque 120gr. me parecen excesivos. Quizás uno de 100 abarataría el proyecto. ¡Bueno! Proyecto no, que ya llamé proyecto a algo y salió cómo salió.
Torcuato Luca de Tena Los renglones torcidos de dios: ¿Cómo sacrificar el "hoy", ¡que es aún remediable!, a un tiempo ido, que es irremediable ya?
Mi idea era que la impresión quedara por ambas partes del folio, pero el inconveniente es que, debido a las fotos acompanando los textos, corría el riesgo de que se transparentase. Por ello, pensé, y comenté, que alomejor unos folios de más grosor fuera más indicado- cosa que supongo él habría pensado ya -.Hasta ahí bien, pero... ¿Cuánto grosor, aproximadamente, sería necesario para que en la impresión de un folio por las dos caras no se transparente la una en la otra? Creo que he de informarme sobre ello, porque 120gr. me parecen excesivos. Quizás uno de 100 abarataría el proyecto. ¡Bueno! Proyecto no, que ya llamé proyecto a algo y salió cómo salió.
Torcuato Luca de Tena Los renglones torcidos de dios: ¿Cómo sacrificar el "hoy", ¡que es aún remediable!, a un tiempo ido, que es irremediable ya?
viernes, 18 de junio de 2010
Vivo en libertad
Se rompieron las cadenas que me ataban al bolígrafo. Ahora comienza el descanso esperado durante tanto tiempo y la euforia acumulada de tantos días porque esto acabara se desata como el viento de un huracán. No puedo guardarme la sonrisa, corre por mi boca sin mi permiso contagiándome de su positividad. Las ganas de vivir me invaden y Mónica me acoge con su voz. Ella vive en libertad, yo es eso lo que siento.
sábado, 24 de abril de 2010
Miradas en la oscuridad
El ir y venir de cartas que mantuvimos Almudena, Rafa y yo durante un buen periodo de tiempo fue interrumpido por un comentario...
El día había amanecido con un sol radiante reinando los cielos y llenándolo todo de luz. Apetecía estar en la calle. Como era de esperar, salimos temprano a la calle. Aprovechamos el día porque era el día lo que nos pedía. Una vez entrada la noche, algunos se marcharon a su casa a dormir, el día había intenso y los cuerpos necesitaban descansar, pero no todos se fueron. Tres personas quedamos disfrutando de la agradable brisa corría en la calle. Ningún jersey que tapara los brazos...aire y piel.
Almu y yo lo miramos un poco extrañados. Viendo que la hora de recogida se nos echaba encima, el muchacho rubio, de ojos claros y nariz protuberante, Rafa dejó de barajar las cartas y lanzó la idea.... y buenos argumentos dio para convencernos. El recogimiento de la noche paró las horas del reloj, habíamos entrado...
Oscuridad interrumpida por la débil luz de un farol. Silencio acompañado de calma. La otra plazoleta, con su aspecto tétrico y abandonado estaba siendo pisada después de mucho tiempo. Estaba vieja y desaliñada. Nadie había cortado esos arbustos, la naturaleza que allí encontramos, estaba desbocada. Los arbustos se abalanzaban sobre el estrecho ahora camino de piedras. El gran árbol que dejaba caer sus frondosas hojas en verano, estaba ahora seco. Las grandes ramas que se curvaban en la copa, llegaban al suelo. Cuando rompías una, crujía. Todo parecía estar muerto y lo que no daba esa apariencia, estaba sin control, a uno de los bancos incluso, le faltaban todas las maderas de lo que es el sitio para sentarse y en su lugar un arbusto se había colado entre lo que quedaba. Como os digo, todo muy tenebroso.
Nos sentamos en el banco que mejor estado tenía hasta ese momento en el que nos sentamos. Cuando fuimos a apoyar la espalda , el banco crujió. Nos separamos de él de momento pero parecía que todavía podía aguantar. Si crujió una vez, puede crujir otra- pensé- pero nos apoyamos de nuevo y se rompió por un lado. Dejamos la parte rota detrás del banco e inmediatamente, Almudena nos dijo que había alguien dentro de la plazoleta. En ese momento nos callamos, no queríamos que nos dijeran que saliéramos de allí. Nos quedamos mirando desde lejos qué hacía el hombre. No se había percatado de que estuviéramos sentados en el banco. Rodeó la parte del césped con mucho cuidado, muy lentamente... Se puso cerca de una ventana que había cerca del suelo. Sin quitarle ojo, Almudena dijo- ¿estáis viendo lo mismo que yo?- No nos lo podíamos creer, el hombre estaba escalando por la ventana al piso primero. La ventana del piso primero estaba echada, pero en la casa había luz. El hombre pegó la cabeza para ver mejor y se puso a espiar Atónitos y en silencio mirábamos cómo humeaba pero de repente la parte que no se había roto del banco, cayó al suelo y chocó contra la piedra. Velozmente miramos al hombre para ver su reacción ante el inesperado ruido.
Bajó igual que había subido y desde la esquina se pudo a mirar en la dirección que apuntaba hacía nosotros. Sin parpadear nos quedamos petrificados, el corazón se aceleró. Después de segundos de tensión, volvió a subir y miró un poco más. Pero cuando se fue tuvo que pasar por en frente de dónde estábamos nosotros. No muy lejos pero lo suficiente como para percatarse de que estábamos ahí y sabíamos lo que había hecho. Efectivamente, cuando decidió irse cogió por el camino previsto y notó nuestra presencia. Nos miró unos segundos larguísimos y desapareció igual que había aparecido. Y tan sorprendidos como alucinados como impactados, salimos de la plazoleta. Para los ojos de todo el mundo no había pasado nada. Pero esa noche alguien fue espiado en su casa...
El día había amanecido con un sol radiante reinando los cielos y llenándolo todo de luz. Apetecía estar en la calle. Como era de esperar, salimos temprano a la calle. Aprovechamos el día porque era el día lo que nos pedía. Una vez entrada la noche, algunos se marcharon a su casa a dormir, el día había intenso y los cuerpos necesitaban descansar, pero no todos se fueron. Tres personas quedamos disfrutando de la agradable brisa corría en la calle. Ningún jersey que tapara los brazos...aire y piel.
Almu y yo lo miramos un poco extrañados. Viendo que la hora de recogida se nos echaba encima, el muchacho rubio, de ojos claros y nariz protuberante, Rafa dejó de barajar las cartas y lanzó la idea.... y buenos argumentos dio para convencernos. El recogimiento de la noche paró las horas del reloj, habíamos entrado...
Oscuridad interrumpida por la débil luz de un farol. Silencio acompañado de calma. La otra plazoleta, con su aspecto tétrico y abandonado estaba siendo pisada después de mucho tiempo. Estaba vieja y desaliñada. Nadie había cortado esos arbustos, la naturaleza que allí encontramos, estaba desbocada. Los arbustos se abalanzaban sobre el estrecho ahora camino de piedras. El gran árbol que dejaba caer sus frondosas hojas en verano, estaba ahora seco. Las grandes ramas que se curvaban en la copa, llegaban al suelo. Cuando rompías una, crujía. Todo parecía estar muerto y lo que no daba esa apariencia, estaba sin control, a uno de los bancos incluso, le faltaban todas las maderas de lo que es el sitio para sentarse y en su lugar un arbusto se había colado entre lo que quedaba. Como os digo, todo muy tenebroso.
Nos sentamos en el banco que mejor estado tenía hasta ese momento en el que nos sentamos. Cuando fuimos a apoyar la espalda , el banco crujió. Nos separamos de él de momento pero parecía que todavía podía aguantar. Si crujió una vez, puede crujir otra- pensé- pero nos apoyamos de nuevo y se rompió por un lado. Dejamos la parte rota detrás del banco e inmediatamente, Almudena nos dijo que había alguien dentro de la plazoleta. En ese momento nos callamos, no queríamos que nos dijeran que saliéramos de allí. Nos quedamos mirando desde lejos qué hacía el hombre. No se había percatado de que estuviéramos sentados en el banco. Rodeó la parte del césped con mucho cuidado, muy lentamente... Se puso cerca de una ventana que había cerca del suelo. Sin quitarle ojo, Almudena dijo- ¿estáis viendo lo mismo que yo?- No nos lo podíamos creer, el hombre estaba escalando por la ventana al piso primero. La ventana del piso primero estaba echada, pero en la casa había luz. El hombre pegó la cabeza para ver mejor y se puso a espiar Atónitos y en silencio mirábamos cómo humeaba pero de repente la parte que no se había roto del banco, cayó al suelo y chocó contra la piedra. Velozmente miramos al hombre para ver su reacción ante el inesperado ruido.
Bajó igual que había subido y desde la esquina se pudo a mirar en la dirección que apuntaba hacía nosotros. Sin parpadear nos quedamos petrificados, el corazón se aceleró. Después de segundos de tensión, volvió a subir y miró un poco más. Pero cuando se fue tuvo que pasar por en frente de dónde estábamos nosotros. No muy lejos pero lo suficiente como para percatarse de que estábamos ahí y sabíamos lo que había hecho. Efectivamente, cuando decidió irse cogió por el camino previsto y notó nuestra presencia. Nos miró unos segundos larguísimos y desapareció igual que había aparecido. Y tan sorprendidos como alucinados como impactados, salimos de la plazoleta. Para los ojos de todo el mundo no había pasado nada. Pero esa noche alguien fue espiado en su casa...
jueves, 22 de abril de 2010
Mojados
De nuevo la lluvia toma protagonismo en mi vida. Quizás protagonista no es la palabra más adecuada, tampoco voy a darle a la lluvia el eje fundamental de mi vida. Pero sí me hace vivir momentos que merecen la pena contar aquí. Los días de lluvia, por ejemplo, un sentimiento cualquiera puede agudizarse o menguar, según cual sea. Dan al día el ambiente adecuado para acudir al lago donde tenemos ahogados los recuerdos que merecen ser ahogados. En definitiva... tienen algo.
Recuerdo ya mi experiencia mojada. Pero no la voy a contar de nuevo.Hoy por hoy prefiero innovar ( no como hace últimamente el cine, que te echa películas que sabes perfectamente cómo van a acabar. La típica historia pero con un lavado de cara)
Pues esto que os voy a contar me vino a suceder el domingo.
Estábamos Marta y yo en la plazoleta jugando a "pared". El juego consistía en darle a un balón de manera que rebotara contra la pared e ir turnándonos. Lo reconozco, el nombre no es de lo más original, pero ese le pusieron. Debido a que a Marta y ami nunca nos ha gustado el fútbol, nuestra habilidad para golpear el balón es pésima y como consecuencia de ello, lo embarcamos.
Esperando pacientemente a que se nos ocurriera una idea para poder rescatar el balón, comenzó a llover débilmente. Como la lluvia era apenas apreciable, no corrimos a resguardarnos, hasta que se me ocurrió la fabulosa idea de ... - ¿por qué no nos quedamos bajo la lluvia?- A medida que decía la frase los ojos de Marta se "aplataban". La emoción del momento le hizo decir que sí, sin pensárselo (joder, vamos a cumplir los dos 17 años... ¿por qué no empaparnos enteros sin ningún motivo aparente?... sin ofender, por supuesto, a personas mayores, a las cuales recomiendo que lo hagan cuando les apetezcan y tengan la oportunidad)
Pues así hicimos. La lluvia empezó a ser más abundante y como el que huye de un psicópata, pasamos un pequeño techo y llegamos a una explanada.
Rebosantes de júbilo y alegría, cantamos y bailamos en la soledad de la plazoleta ante la persistente caída del agua. En ese momento dos niños pequeños, salieron de uno de los portales y corrieron a resguardarse de la lluvia. Desde lejos, nos miraban impresionado. Sus miradas para nada nos avergonzaron, al contrario, más fuerte cantábamos y más estrepitosamente reíamos. El desenfreno nos envolvía por completo. La adrenalina estaba alcanzando su límite.
El verano está próximo, y con él, los días de lluvias se harán cada vez más intermitentes. De alguna manera había que aprovechar esa semi-cálida lluvia primaveral.
Recuerdo ya mi experiencia mojada. Pero no la voy a contar de nuevo.Hoy por hoy prefiero innovar ( no como hace últimamente el cine, que te echa películas que sabes perfectamente cómo van a acabar. La típica historia pero con un lavado de cara)
Pues esto que os voy a contar me vino a suceder el domingo.
Estábamos Marta y yo en la plazoleta jugando a "pared". El juego consistía en darle a un balón de manera que rebotara contra la pared e ir turnándonos. Lo reconozco, el nombre no es de lo más original, pero ese le pusieron. Debido a que a Marta y ami nunca nos ha gustado el fútbol, nuestra habilidad para golpear el balón es pésima y como consecuencia de ello, lo embarcamos.
Esperando pacientemente a que se nos ocurriera una idea para poder rescatar el balón, comenzó a llover débilmente. Como la lluvia era apenas apreciable, no corrimos a resguardarnos, hasta que se me ocurrió la fabulosa idea de ... - ¿por qué no nos quedamos bajo la lluvia?- A medida que decía la frase los ojos de Marta se "aplataban". La emoción del momento le hizo decir que sí, sin pensárselo (joder, vamos a cumplir los dos 17 años... ¿por qué no empaparnos enteros sin ningún motivo aparente?... sin ofender, por supuesto, a personas mayores, a las cuales recomiendo que lo hagan cuando les apetezcan y tengan la oportunidad)
Pues así hicimos. La lluvia empezó a ser más abundante y como el que huye de un psicópata, pasamos un pequeño techo y llegamos a una explanada.
Rebosantes de júbilo y alegría, cantamos y bailamos en la soledad de la plazoleta ante la persistente caída del agua. En ese momento dos niños pequeños, salieron de uno de los portales y corrieron a resguardarse de la lluvia. Desde lejos, nos miraban impresionado. Sus miradas para nada nos avergonzaron, al contrario, más fuerte cantábamos y más estrepitosamente reíamos. El desenfreno nos envolvía por completo. La adrenalina estaba alcanzando su límite.
El verano está próximo, y con él, los días de lluvias se harán cada vez más intermitentes. De alguna manera había que aprovechar esa semi-cálida lluvia primaveral.
Cosas para recordar
sábado, 10 de abril de 2010
De guay
De un momento a otro, alguien me habló por el tuenti chat. Y así, sin comerlo ni beberlo, ya tenía planes para el viernes. Después de un tiempo sin vernos, habíamos decidido quedar y charlar un rato. Hablamos y reímos mucho. Ha sido un día así de sorpresa. Y luego, el que tu madre te dejara dormir en mi casa, fue la caña, me encantó el momento ventana. Desgraciadamente Laura, no se puede contar todo en el blog, hay que dejar cosas sólo en el recuerdo. pero que sepas que nunca se me olvidará el día de ayer. Fue de risas todo el día y de un buen rollo impresionante. Me hacía bastante falta compartir con alguien estos momentos y con quién mejor que contigo. En fin, cualquiera que te conozca, sabe de lo que hablo.
Eres especial
domingo, 4 de abril de 2010
Buen descanso
Sentado en el balcón de mi amiga Martha hago memoria de lo que ha sido esta Semana Santa. Después de acabar un precipitado día de Sábado de Pasión preparé la ropa y demás que tenía que llevarme y a las 17:00 de la tarde me encontraba en la puerta del colegio de Luis Vives esperando a mis compañeros de Domingo de Ramos para estar presente en el momento en el que la Cofradía del Transporte saliera de la Basílica de La Merced. Un brillante sol reinaba los cielos y el viento refrescaba las caras. La cruz de guía salió y todo el mundo empezó a acumularse...la salida era inminente. Se escuchan los ligeros pasos de los costaleros y la banda comienza a tocar, los aplausos comienzan a aflorar y llenan la plaza.
Durante toda la semana, me he visto rodeado de tradición y constancia. Muchos son los que esperan esta semana para echarse a las calles ataviados con la túnica de nazareno y recorrer en fila el camino hacia la Catedral para volverse de nuevo a su templo. Y es que la Semana Santa, apetece. Cada calle se impregna de los distinguidos olores de la primavera, bailando el incienso mientras con los vientos. La bambalinas de los palios resuenan cuando la marcha se hace más lenta, mientras más adelante una cuadrilla levanta el paso del señor y lo mece. La noche se empieza a acusar. En este momento la luz de cada cirio de cada penitente se hace más apreciable, pareciera ser la calle un río de fuego. Tanto como el fuego no, pero algún que otro grado más allí hace. Por la mañana sientes el cansancio en los pies, sin embargo, te apetece volver a salir a la calle, volver a ver de nuevo lo mismo, sentir otra vez el olor a incienso, el del azahar y el jazmín. Pero todo lo que empieza tiene que acabar, y como tan intensa fue la sensación y tan buen sabor de boca dejó cada año, vuelven las ganas de lanzarte a la calle a ver lo que sólo una semana al año nuestros ojos tienen la oportunidad de ver.
jueves, 11 de marzo de 2010
Momento de clase.
(Miércoles) Midiendo márgenes está mi compañera de clase. Tercera hora y la profesora de francés no ha venido ¡Qué suerte! Dos folios en la mesa anuncian lo que algunas personas iban a leer y a comentar. Esta patosa amiga mía, después de muchos años teniendo que escribir trabajos a mano, tiene algunas dificultades para enfrentarse al folio en blanco y prescindir de las lineas orientativas que utilizamos para no "doblarnos". Justo después de escribir estas palabras, Marta me enseño el folio con cada de "mira lo que me ha pasado" y vi que la quinta linea estaba un poco curva. No pude contenerme la carcajada y su voz mezclada con coraje y resiganción me dijo: ¡No vale! Luego se quedó mirando el folio y la curvatura de esa lineas. Nunca le ha gustado escribir a mano en folios por eso mismo, pero le he dicho que con el tiempo uno se acostumbra y al final no hace falta ni calcular el espacio de los márgenes, se vuelve algo sistemático- como dice el profesor de Física y Química-. Después de pasar a limpio lo que había escrito, su inconformismo habló por ella: ¡Qué corto me ha salido!... Marta lo que importa no es la cantidad si no la calidad. Y finalmente el timbre sonó y sus nervios se dispararon. La gente empezó a salir de la clase y en colo del brazo con el que ella escribe sobresalía un poco de la mesa. Entonces exclamó su grito de guerra: "El que me mueva...¡cobra!" Afortunadamente nadie la movió y pudo terminar su carta.
jueves, 4 de marzo de 2010
Canjeando dinero por sitios para escribir.
Pensaba hoy de manera general el tema de la próxima entrada y tengo que confesar que no se me ocurrió nada. Inesperadamente, mientras estaba haciendo la tarea, una voz estimuló mis oídos, giré la cabeza y me sorprendí al ver a Almudena. Me dio la alegre noticia de que por fin el viernes iba a volver al colegio y me enseñó una especia de libreta pequeña que había comprado para dársela a una persona muy especial para ella a modo de diario. Rompió el plástico que la envolvía y quedé embelesado. Tenía unas piedrecitas rosas y brillantes que formaban un dibujo sobre una textura rugosa de otro color mas mate, mas no fue eso lo que me impulsó luego a comprar una... la abrió y vimos que las páginas eran de un color tostado, de mayor espesor que los folios normales y con una rugosidad que le daba un toque antiguo. Todos esos factores unidos a mi fascinación de estrenar un cuaderno y a que últimamente me invaden unas ganas de escribir locas, se me hicieron irresistibles, así que le pedí dinero a mi madre y ahí que fui con Almudena a comprarlo.
martes, 2 de marzo de 2010
Reencuentro
La mañana era apacible y el aire estaba teñido de calor. Las 12:00 era la hora a la que habíamos quedado. La idea de volver a encontrarnos después de tantos años, era algo que no me apetecía, después pensé que había quienes no se veían desde hacía seis años, también había quien se había visto el día anterior, pero podría ser bonito un reencuentro. A las doce - como se había dicho- diez personas estábamos allí... Sí, no éramos todos, en este tipo de eventos siempre hay alguien que se raja. Recorrimos las calles recordando momentos de cuando pequeño, varios dijimos que parecía que íbamos de excursión, pero esta vez no había profesores, esta vez el día era nuestro. Nuestros corazones se llenaron de recuerdos de risas y de nostalgia.
domingo, 7 de febrero de 2010
Sábado Perfect
Después de ese maravilloso momento, nos encontramos a unos amigos en las Angustias. Fue divertido porque Almudena se tenía que tomar los medicamentos para la espalda. Lo curioso es que no eran pastillas, sino gotas. Me pidió que le echara las gotas y ahí vino lo gracioso. Ella tenía que poner un poco la cabeza inclinada hacía atrás con la lengua un poco levantada para que las gotas cayeran debajo de la lengua. Pero ahí no acababa todo. De uno de los medicamentos le tenía que echar treinta gotas, las cuales tenía yo que ir contando, y un tiempo después le tenía que echar del mismo modo otras veinte pero de otro medicamento distinto que sabía un poco a incienso raro...Sí lo probé!
Entonces, llegó el momento de ir a comer al chino. Allí Almudena se tenía que tomar una pastilla naranja semitransparente, que tenía forma de huevo y cuyo bote olía a comida de pescado, pero para eso ya no necesitaba mi ayuda. Pedimos el menú, que por cierto era bastante completo (primero, segundo, tercer plato y postre) Nos echamos más fotos y cuál fue nuestra sorpresa cuando uno de los camareros nos sirvió cuatro chupitos de no se qué. Salimos de allí muy contentos, todo estaba muy limpio, la comida la hacían pronto y aunque no mantuviéramos una charla con la camarera como para decir que la atención había sido cordial, fue muy profesional la chinita. =D
Como todavía nos quedaba algo de dinero en la cartera, emprendimos rumbo al Gorila. Allí miramos la carta, y decidimos tomarnos una Conorita. Me estaba sorprendiendo de mi mismo un montón. Jamás me hubiera imaginado que iba a ir a un bar a beberme una cerveza. Esas cosas las hace mi padre y gente más mayor. Pero tenía curiosidad, me la pedí y me la bebí. La verdad es que está un poco mas suave que la que toma mi padre, pero no es una cosa que me llame especialmente la atención. Ha sido un sábado distinto y me ha encantado.
viernes, 29 de enero de 2010
I've a cold
La magnífica excursión de ayer, ha hecho que hoy me queje de haber ido. Ayer, después de casi dos horas en la cama entre cavilaciones y fantasías, conseguí dormirme. Cuando me desperté, tenía un desagradable dolor en la garganta que no ha ido a mejor durante el día, derivado de los intervalos alternativos de frío de montaña y calor corporal. Una presión, que no llega a ser dolor de cabeza, pero molesta bastante. Y cómo no, la inconfundible sustancia que cada quince minutos tengo que limpiar, hecho que hoy ha presenciado toda la clase durante el examen de filosofía. Riguroso silencio interrumpido por la necesidad de limpiarse uno la nariz. Odio estar resfriado.
sábado, 23 de enero de 2010
Copiar y Pegar
Hoy me he visto con el suficiente tiempo y las suficientes ganas como para empezar a pasar todas mis entradas al procesador de textos. Ya todo está pensado y organizado, letra, tamaño, portada. Espero que te guste Ana, porque la idea principal de todo esto es que te llegue a ti. Ya me las apañaré para encontrar tu dirección y mandártelos. Luego, los iré acumulando en algún sitio para una tarde de esas que se presentan acogedoras, hacer memorias. Un beso.
sábado, 16 de enero de 2010
Día de Álvaro
He llegado a mi casa después de un día un tanto raro. Mi habitación sigue igual que la deje...¡que desastre!. Hago balance completo del día mientras escucho una canción de Ismael Serrano que descubrí en un blog ;)... La mañana se presentaba triste y obstinada, un almuerzo gobernado por el silencio, una tarde de recuerdos que conmueven y a la vez me dan dolor, esperando después a que me llamaran para salir, Rimas y leyendas de Becquer en mis manos leyendo lo que le había dado por escribir al hombre, igual que hacemos nosotros, y la calle... frío, coches y yo. Nadie mas había hoy en la calle, podrían ser quizás mis ganas de estar aislado dedicado exclusivamente a mis cosas, me he sentido libre después de un día en el que me he sentido mas atado que nunca. Me he despojado de los temas que me aturdían, los he dejado en forma de queja en este blog. Me voy a acostar dando las gracias a una ciudad de Barcelona, Vic, por animarme a hacerme mi blog. Besitos!
miércoles, 6 de enero de 2010
En reyes, Roscones.
El título de esta entrada no tiene anda que ver con lo que está escrito,pero díganme.. no es original..jajajajaja xD. Pues ahora mismo estoy aprovechando los últimos minutos de este magnifico día de reyes. Estos días llenan los corazones de muchos niños, y no tan niños, de casi todo el mundo. Desgraciadamente, digo casi, porque no todos tiene la fortuna de disfrutar de regalos. A todos nos entra un cosquilleo en el estómago, y nos pica la curiosidad producida por el esperado, o esperados, regalos. Gracias a mi madre, este día se me presentaba muy triste. Me había ya alentado semanas antes de reyes de que no iba a ser uno de esos reyes en los que te traen el regalo que mas querías que te trajeran. Sabía que la economía familiar andaba un poco dañada debido a la conocida crisis de empleo. Así pues, en vísperas del día de reyes nos avisó, a mi y a mi hermano, para que no tuviéramos mucha ilusión. Decía que solo le había podido comprar alguna cosilla a mi sobrino, así creeríamos aun mas que no iba a haber regalo para nosotros. Así fue, me levante y la curiosidad se subía encima de la aparente realidad. Con el pretexto de ir a beber agua, me levante el primero y me asomé discretamente al salón,efectivamente no había nada. Tomé un chocolate caliente y se levanto mi hermano con tres "regalitos" uno para mamá y otro para papá y ami me dio algo de dinero. Antes de abrir los regalos y sin darme cuenta, mi padre había salido de casa. Cual fue mi sorpresa cuando lo vi aparecer con un paquete enorme, al principio no pensé que fuese para mí, pero enseguida recapacité y me dije: "¿Para quién si no? Soy el mas pequeño" xD Al momento me comunicaron la noticia de que iba destinado para mi. Empecé a abrirlo muy sorprendido. Me hacía gracia la técnica de mi madre para quitarlos la ilusión para luego sorprendernos, ya lo hizo otra vez pero de manera distinta. Cuando ya pude quitar el suficiente papel como para que se apreciara lo que era, descubrí que era al silla de ordenador en la que estoy ahora mismo sentado.
Lo que aparentemente iba a ser un día más, se ha convertido en los reyes con max cariño que recuerdo. (L)
Lo que aparentemente iba a ser un día más, se ha convertido en los reyes con max cariño que recuerdo. (L)
domingo, 3 de enero de 2010
Inspiración
Hace tiempo un bolígrafo de la marca Bic, me dijo que se había tenido que poner a escribir a altas horas de la madrugada ya que se había inspirado y necesitaba escribirlo. Me pareció un tanto raro... la mente humana tiene una peculiar a la vez que necesaria característica denominada memoria y a pesar de ello no quiso guardar en la suya lo que "de golpe y porrazo"se le había ocurrido. Era más cómo seguir durmiendo y buscar entres sus recuerdos lo pensado, meditado, filosofado... llámenlo como quieran, sin embargo agarró papel y boli y como si fueran las seis de la tarde de un día normal, derramó sus ideas en un papel para luego ser copiadas [y a ciencia cierta remodeladas] a un ordenador. Como dice u8n anuncio de Aquarius El ser humano es extraordinario, y yo, por suerte o por desgracia, soy humano y me veo ahora en una situación parecida: botella de agua en la mesita de noche...medio vacía, medio llena...da igual, folios en el escritorio que esta mañana formaban parte de un proyecto, ponerme a estudiar... carteles a los que les faltan chinchetas y le dan a mi cuarto un toque descuidado, la persiana bajada y el relajante y en ocasiones, delirante silencio. Nada que te impida pensar, nada que rompa la perfecta armonía existente entre el papel y tu cabeza. Me veo aquí, en la cama, lleno de ganas de escribir, de dejar en el blog parte de mi, y que cualquier persona que lo lea, sobretodo las que quiero, comprendan, a su manera, lo importante que es para mi dejar constancia de lo que se me viene a la cabeza y no saber quién es conocedor de ello.
lunes, 21 de diciembre de 2009
Pies mojados.
Con 1.50 € en la mano, el paraguas en la otra, la mochila a medio poner, pensando si el autobús habría pasado ya y fumándome un cigarro con bastante dificultad...Así se me presentaba hoy el día. Sabía de ante mano que en el instituto no se iba a hacer nada, pero era el último día y había que despedirse... Viendo que habían pasado unos minutos la hora de coger el autobús y movido por la impaciencia decidí irme andando hacía el instituto ya que Adela, mi profesora de inglés, dijo que teníamos que aprender a disfrutar de la lluvia, que un día cogiéramos un chubasquero y unas botas y nos diéramos un paseo bajo la lluvia. Pues eso hice, pero sin botas ni chubasquero. Llovía "a mares", el borde de las aceras parecía un río, solo se escuchaba estrepitosamente la lluvia caer. Por desgracia, no conté con que mis piernas no estaban preparadas para dar saltos de casi dos metros ni con que cuando el agua lleva corriente y pones el pie en medio se monta por encima. Para colmo, cuando iba a encaminar la cuesta de la Chaparra, un autobús levanto un ola hawaiana que me mojó irremediablemente. Así pues, a medida que iba andando los pies se me iban enfriando y parecía que estaba andando sobre una enorme fuente de flan. Llegué al instituto bastante mojado, y me estaba ya poniendo nervioso el frío de mis pies. Como era de esperar me fui. La próxima vez que intente hacer la locura de hoy, procuraré ir bien preparado, mientras tanto Adela tiene razón, la lluvia te inspira igualmente que lo puede hacer la mejor tarde de primavera.http://www.youtube.com/watch?v=gEZ7cMOnj2U&feature=related
http://www.songstraducidas.com/letratraducida-Through_the_rain_4612.htm
sábado, 19 de diciembre de 2009
Frio
sábado, 12 de diciembre de 2009
Pausa.
Por fin!!!! =D Se terminaron los exámenes, por lo menos para mi. Ahora toca disfrutar con los amigos, siempre que la economía de mierda que me persigue me lo permita... Unas zambombas, unas palmas, unas risas y ¿qué mas? Lo mejor es tener personas a tu lado, sobretodo por estas fechas que según dicen todo el mundo se vuelve mas bueno. (Yo lo pondría un poco en duda) Lo que si es verdad es que todo parece mas acogedor. A pesar del frío, en un momento dado no todos los días, te apetece salir y darte una vuelta por el centro de Jerez, ese centro colmado de luces, las tiendas llenas de adornos, algunos un poco extravagantes por cierto, lleno gente que viene y va comprando regalos, mirando escaparates, dándose una vuelta... en definitiva, AMBIENTE es lo que hay por esas calles.
Felipa del moreno - Morenito -http://www.youtube.com/watch?v=Jzd7gtq9K_0&feature=related
Felipa del moreno - Morenito -http://www.youtube.com/watch?v=Jzd7gtq9K_0&feature=related
martes, 8 de diciembre de 2009
Nada bueno...
Ayer vi las cosas como nunca las había visto. Todo se me volvió oscuro, me sentía vacío como si no tuviera alma. Tengo que decir la verdad, iba un poco colocado, pero no disfrute como he disfrutado otras veces, había flotando en el aire algo que no me estaba haciendo sentir nada bien. Me producía una sensación de rechazo a mi mismo que la soportaba a ratos. La cara oscura de la droga viajó ayer conmigo en el coche, me llevo a lugares inhóspitos donde reinaban las sombras y no existía el alma. Me mostró lo que, sólo ella, es capaz de hacer con la gente, por momentos tuve miedo, pero un miedo al futuro, a que me domine a mi como ha dominado a otras personas. Soy consciente de lo que ayer viví y no me gustaría volver a repetirlo, no he caído en al agujero y no voy a caer, lo prometo.
Ayer tocaba darse cuenta de dónde me estaba metiendo.
Ayer tocaba darse cuenta de dónde me estaba metiendo.
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