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martes, 2 de agosto de 2011

A una que se va

No me habia parado a pensar en el poco tiempo que nos queda "juntos". Y no voy a decir que juntos estaremos siempre porque supondría escupir sobre la evidencia pura: el agua se evapora, la roca dura de la montañana termina siendo arena fina de la playa, los caminos se disocian en un determinado punto. Mas mi memoria - sí, esa que en ocasiones falla tanto - se encargará de recordar todo hasta ese punto. Mientras tanto seguiré viviendo, quizás algo extresado y anhelante de tener una conversación metafísica en la que desahogar el intelecto o me iré a cualquier parque que esté dotado de buen césped a simplemente recordar. Recordar lo perturbador que puede ser apoyarse en una columna o que a Peter le hacían muy feliz las tortitas; recordar lo peligroso que puede ser para el colesterol asistir a la ópera de Carmen o los insultos que me lanzabas sin dudarlo cuando te arreglaba las rastas.  Pero basta ya de recordar y recordar: vivamos el tiempo que nos queda juntos cargando ese baúl que llenas de tantas cosas distintas. Eres especial.

viernes, 15 de julio de 2011

Un libro extraordinario


La filosofía estudiada en 2º de Bach. puede llegar a ser interesante, pero sobre todo, a mi parecer, cuando el autor que se estudia es Nietzsche, lo es más. Con un lenguaje rebuscado y agresivo en ocasiones, Nietzsche me sorprendió desde el principio, aun más cuando descubrí que dedicó gran parte de su filosofía  a elaborar una argumentada crítica hacia el cristianismo y la Iglesia como institución. Intrigado por saber cómo este filósofo - del que no pude leer más que los textos propuestos para selectividad – trataba el tema del cristianismo y admirado por la descarada forma de pisarlo, sumado a la sorpresa de que una amiga se comprara algunos libros suyos, decidí leer El Anticristo.  Tengo que admitir que su lectura no me ha resultado fácil, ya sea por las palabras empleadas  o por las kilométricas frases en las que a veces te pierdes, teniendo irremediablemente que volver a retomarla. Un exquisito gusto por la subordinación, sí señor.  En cuanto a si es entretenido o no yo prefiero no opinar, la valoración de un libro siempre es algo muy subjetivo. Lo que sí es verdad es que previamente a su lectura se debería leer algo sobre su filosofía y su contexto, porque en ocasiones hace alusiones a personajes o hechos que yo, particularmente, desconocía. Mi profesora de filosofía, cuando le comenté que iba a leer El anticristo me preguntó: ¿Eres cristiano? Mi respuesta fue obvia. Luego me avisó de que la obra tenía momentos de bastante intensidad, digámoslo así: podría herir la sensibilidad. Y como eso de herir la sensibilidad es algo que siempre me ha producido un cierto gusto dejaré algunos pasajes de esta magnífica obra:

Quien buscase signos de que una divinidad irónica mueve sus dedos tras el gran juego del mundo, encontraría un apoyo no pequeño en el enorme signo de interrogación que se llama cristianismo.

El destino del cristianismo consiste en la necesidad de que su propia fe tuviera que volverse tan enferma, baja y vulgar, como enfermas, bajas y vulgares eran las necesidades que con él debían quedar aplacadas.

Todos los conceptos de la Iglesia se hallan reconocidos como lo que son, como la más maligna superchería que existe, realizada con la finalidad desvalorar la naturaleza, los valores naturales;  el sacerdote mismo se halla reconocido como lo que es, como la especia más peligrosa de parásito, como la auténtica araña venenosa de la vida.

¡Qué engendro de falsedad tiene que ser el hombre moderno para no avergonzarse, a pesar de todo, de seguir llamándose cristiano!

La ley, la voluntad de Dios, el libro sagrado, la inspiración – todas ésas son únicamente palabras para designar las condiciones en las que el sacerdote accede al poder, con las que mantiene en pie su poder, - esos conceptos se encuentran en la base de todas las organizaciones sacerdotales, de todas las estructuras de poder sacerdotales o filosófico-sacerdotales. La mentira santa – es común a Confucio, al Código de Manú, a Mahoma, a la Iglesia cristiana-: no falta en Platón. “La verdad existe”: esto significa, en cualquier lugar en que se oiga, el sacerdote miente.

miércoles, 7 de julio de 2010

Premio

Por lo visto esta sociedad a la que todos pertenecemos también tiene sus formas de difundir algún tipo de noticia. Sorprendido por un comentario que me dice que tengo un regalo esperando me meto en el blog de la persona que me lo dejó y veo que tengo un "premio". Se trata del Premio Dardos, conocido entre los blogger para ayudar a la difusión del arte, la literatura, los valores éticos y culturales. La cosa es que el que lo recibe tiene que darlo a otros quince blogs y ya que a mi me ha llegado, a mi me toca la responsabilidad de darlo. Así pues hay van mis preferidos.

Palabrafernalia
La Persistencia de la Memoria
El Camino de Regreso
Desvelos a Media Noche
Desde mi Balcón a tu Ventana
19 días y 500 noches
... a orillas de qué?
Ni sumisa, ni devota... Linda, libre y loca
Cielo
Escalera de Vidrio (en pausa)
Quiero que entiendas y que no olvides
Un destello de felicidad
¿Y qué es Hécuba para él?
Moriría por ella

sábado, 13 de marzo de 2010

De profesión enseñar

"Es que el profesor me tiene manía" es la típica frase que alguna vez hemos dicho cuando un profesor o profesora no ns cae bien y es fruto de la inmadurez, de no reconocer que probablemente seamos nosotros el problema o de no darnos cuenta de que tenemos que ajustarnos a veces a la manera de enseñar de ciertos profesores. De todas formas, uno es lo suficientemente coherente como para darse cuenta de que los profesores desempeñan una función muy importante en nuestras vidas. Pocas veces nos planteamos que ellos también son personas y personas maravillosas además. A pesar de siempre intento tratar los temas de mis entradas de manera general, sin especificar mucho, me siento obligado ahora a destacar a algunos profesores que me han enseñado algo más a parte de la asignatura que daban. Demos un salto en el tiempo... Fernanda. Fue mi profesora de matemáticas en tercero y me enseñó lo que significaba estar motivado por algo. Recuerdo que me quedé a las puertas del diez por un detalle insignificante y a partir de ahí, me propuse sacarle en el siguiente examen un diez. Cuando le decía eso me miraba como diciendo "No creo que seas capaz", pero ella sabía que sí y así fue. No vaciló en decirme que le daba mucha lástima mi cambio de instituto. Ese mismo año Pilar Vilda, profesora de biología. Era una profesora de esas que se te quedan en el recuerdo para siempre. Tenía un carácter fuerte y aunque tuviera un tamaño reducido, había que pensarse muy bien enfrentarse a ella.Por otra parte adoraba sus clases, eran un reflejo del amor que sentía por la biología, rebosaba energía, era lo que se conoce por " un manojo de nervios". Recuerdo cuando se montó en una silla para dibujar la curva que hace la arteria Aorta al salir del corazón. Luego llegaron cambios. Otro nuevo instituto me recibía. En él cuajaron mis sentimientos más nobles, en él conocí verdaderamente la importancia de estudiar. En él conocí a Margarita. A decir verdad Margarita no es la típica profesora extrovertida, que todo el mundo recuerda por su gracia y desparpajo. Ella es sencilla,, humilde, tímida y muy muy profesional. Es una mujer muy organizada. Con ella también me propuse llega al diez y acrecentó mi amor por la biología. Sé que me tiene mucho cariño, a principio de este curso me recordó unas cuantas de veces que había cogido este primero de bachillerato principalmente porque yo se lo había pedido. Y sé que cuando lanza una pregunta a la clase tiene la seguridad de que probablemente yo sé contestarla, evidentemente a veces le fallo. Confía en mi. ¿Toca ahora habar de un hombre no? Son pocos los hombres profesores que yo destacaría, sin embargo, en 4º, mi tropiezo en el primer trimestre con una asignatura de letras hizo que conociera a Juan Luis. La gente me hablaba de Juan Luis como un un hombre serio, que merodeaba por los cuartos de baños y cogía a los niños fumando. Desgraciadamente disfruté de sus clases, sólo dos trimestres, pues en el primero los problemas me invadían la cabeza y fue Sociales de las primeras asignaturas que "abandoné". Después recuperé el ritmo y de un 2 pasé a un ocho. Juan Luis, no fue nuestro tutor, pero nos ayudó con cualquier problema que la clase tuviera. Estaba muy contento con nosotros y nosotros con él. El día de la graduación la mayor parte de los diplomas los dio él. Pilar Izquierdo, fue la profesora de matemáticas en cuarto y lo ha vuelto a ser en  bachillerato. Es una mujer alocada y olvidadiza, algunos dicen que está un poco loca, incluso ella misma lo dice, pero unas cuantas conversaciones con ella me han demostrado que a pesar de esa despreocupación aparente que refleja,es una personas con las cosas muy claras. Recuerdo cuando no encontraba las llaves de la taquilla y es que se le habían quedado pegadas en el imán de una calculadora que llevaba en el bolso. Y este año, que todavía no ha acabado, he podido conocer a otras dos mujeres maravillosas y aun hombre muy polifacético. Una es Adela, mi profesora de inglés. También es pequeñita como Pilar Vilda, le encanta hablar de fonética y tiene mucho afán en que aprendamos inglés y en que no seamos vagos.Se le ve una mujer trabajadora y sencilla y tiene ese desparpajo que caracteriza a los andaluces. Leer mucho inglés, ese es su lema. Destaco también a Silvia, ella imparte las clases de filosofía. Tiene un carácter que a mucha gente le echa para atrás. Sus palabras junto con su mirada fija, inamovible y penetrante, pueden hacer que te llenes de gozo cuando exalte una de tus contestaciones y puede dejarte en pañales como se te ocurra manifestar alguna falta de respeto o te atrevas a ser osado. A veces acojona, pero es magnífica.  Y por último Mario Benicio, es mi profesor de lengua. Es un hombre muy simpático. Sus clases son divertidas y es muy explicito. Recuerdo cuando criticaba a todo aquel que decía haber escuchado a un bebé decir mamá o papá. Ponía caras de asco haciendo referencia a que era imposible que un niño dijera papá o mamá ya que su aparato fonador no está desarrollado para eso. También es un hombre muy sensible, a veces cuando lee una poesía, se pasa la mano por el brazo con la intención de que los vellos vuelvan a su posición normal y después dice: ¿Qué queréis que haga?...¡No puedo evitarlo!

Me ha encantado escribir esto sobre algunos de los profesores que me han dado clase, me ha resultado muy divertido recordar esos momentos, aunque tengo que decir también que hay una profesora que ha sido, es y será, algo más que una profesora. La que algún día recibirá mis entradas impresas y encuadernadas

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Irena Sendler

Mientras la figura de Óscar Schindler era aclamada por el mundo gracias a Steven Spielberg, quién se inspiró en él para hacer la película que conseguiría siete premios Oscar en 1993, narrando la vida de este industrial alemán que evitó la muerte de 1000 judíos en los campos de concentración, Irena Sendler seguí siendo una heroína desconocida fuera de Polonia y apenas reconocida en su país por algunos historiadores, los años de oscurantismo comunista había borrado su hazaña de los libros oficiales de historia, además, ella nunca había contado nada a nadie de su vida durante aquellos años. Afortunadamente,gracias al trabajo de unos estudiantes del instituto de Kansas, se supo que había salvado la vida de 2500 niños judíos. Los estudiantes buscaron su tumba, pero no la encontraron...ELLA SEGUÍA VIVA. Hoy es una anciana de 97 años que vive en un asilo de Varsovia con  una  historia realmente...definanlá uestedes:

En 1942 los nazis crearon  un ghetto en Varsovia. Ella horrorizada por las condiciones en las que allí se vivía se unió al Consejo para la Ayuda de los Judíos. Los almenes invasores tenían miedo de una posible epidemia de tifus y permitían a los polacos controlar el perímetro. Irena Sendler mientras tanto, contactaba con familias con la intención de que le dieran permiso para poder sacar a sus hijos del ghetto. El momento era horroroso, pues tenía que convencer a las familias de que entregaran a sus hijos. Muchos le preguntaban "¿Puedes prometerme que mi hijo vivirá?", pero qué podía prometer alguien cuándo ni siquiera sabía si lograrían salir del ghetto, de todas maneras había que arriesgarse pues lo que si estaba claro era que morirían si permanecían en él.  Irena, sacaba a los niños en ambulancias con la excusa de que estaban infectados de tifus, más adelante se valía de cualquier pretexto para sacarlos; cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, ataúdes... Con la ayuda de otras personas consiguió elaborar cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole a los niños nuevas identidades.Pero todo no acababa ahí, Irena quería que una vez finalizada la guerra los niños volvieran a recuperar sus nombre, sus historias personales, sus familias, para ello hacía algo extraordinario. Em trozos de papel Irena, registraba los nombres y las identidades originales junto con las inventadas y los guardaba en botes de conserva que luego enterraba bajo un manzano en un jardín. Alli fue guardando clandestinamente el pasado de 2500 niños judíos. Desafortunadamente, un día, los nazis se enteraron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943 fue detenida por la Gestapo y levada a la prisión de Pawiak, donde fue brutalmente torturada. Ella era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos y a pesar del abuso sufrido no reveló ningún dato de sus colaboradores ni de los niños. Fue sentenciada a muerte, pero la sentencia no se cumplió, pues la resistencia había sobornado al soldado para que la dejara libre, ya que no querían que muriera con el secreto de las ubicaciones de los niños. En las listas de ejecutados, figuraba su nombre por lo que a partir de ahí tuvo que trabajar con una identidad falsa.

Al terminar la guerra desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2500 niños que colocó en familias adoptivas. Puedo reunir algunos con sus parientes pero la mayoria habían perdido a sus familias en los campos de concentración. Cuando su historia se dio un poco a conocer, varias prsonas contactaron con ella para decirle : "Recuerdo tu cara... soy uno de esos niños, te debo mi vida, mi futuro y quisiera verte". Su padre, que falleció de tifus, siempre le había dicho: "Ayuda siempre al que se está ahogando sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad, ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón". Irena no se considera una heroína, nunca se ha adjudicado ningún mérito, es más, cuando se le pregunta sobre el tema dice: "Podría haber hecho más, y este lamento me seguirá hasta el día en que me muera"


Sin duda una mujer extraordinaria.